Continuando con el artículo anterior de la Batalla del Paso de las Termópilas, la Batalla de Salamina supuso la derrota final del rey Jerjes I a manos de los griegos, en su intento de conquistar Grecia y acabar con el apoyo de las ciudades-estado helénicas en la costa turca.
La batalla de Salamina fue un combate naval que tuvo lugar en el año 480 adC y que forma parte de lo que se conoce como la Segunda Guerra Médica entre los persas y los griegos. Tuvo lugar en el golfo Sarónico, precisamente en el fondo del golfo donde la isla de Salamina deja dos estrechos canales que dan acceso a la bahía de Eleusis. La flota griega se ubicó en el canal oriental, canal que en su acceso sur está obstruido por la pequeña isla de Psitalea que deja dos pequeños pasos.
Antecedentes históricos
En el año 490 adC los atenienses lograron derrotar al ejército persa en la Batalla de Maratón. Después de la batalla, la flota y el ejército persa se retiraron a Asia Menor. Atenas se convirtió en la potencia predominante de la Hélade.
Darío I, rey de Persia, murió en el año 486 adC cuando preparaba una segunda campaña contra Grecia, le sucedió en el trono su hijo Jerjes. Este continuó con la preparación de la aplazada invasión a Grecia en la que empleó cuatro años. En esta preparación hizo construir un canal en la península Salónica para que pasaran sus naves, acumuló provisiones para el ejército a lo largo de la ruta por Tracia y construyó dos puentes de barcos en Sardes para que el ejército cruzara el estrecho de los Dardanelos.
En esa época vivía en Atenas un hombre excepcional, Temístocles, dotado de gran clarividencia pues después de la victoria de Maratón predicó que esta victoria significaba nada más que el comienzo de la guerra contra Persia y no el fin como estimaba la mayoría. Manifestó que en una guerra contra Persia lo único que podría salvar a Atenas era contar con una poderosa flota con la cual ejercer el dominio del mar.
Coincidió que en esa época, en el año 483 adC, se descubrió en Laurión, al sur de Atenas, un rico yacimiento de plata. Los ateniense al principio quisieron repartir la riqueza del mineral entre los ciudadanos atenienses, pero Temístocles convenció a la Asamblea de que se gastara esta riqueza en construir la poderosa flota que necesitaban. Con las ganancias se construyeron doscientos trirremes.
En el invierno del año 481 adC, Jerjes inició su campaña contra Grecia cruzando el Helesponto por los puentes construidos con barcos.
De las Termópilas a Salamina
El Congreso de las ciudades griegas conformado por 31 ciudades estado presididas por Esparta decidió enfrentar a los persas enviando su flota a Artemisio, en la costa noroccidental de la isla de Eubea y al ejército, mandado por Leónidas I, rey de Esparta, al paso de las Termópilas. El ejército persa derrotó a los griegos, muriendo en forma heroica Leonidas y sus hoplitas pues no contaba con fuerzas suficientes con las que enfrentar a los persas.
Después de la derrota en las Termópilas, en agosto de 480 adC, en Atenas reinaba la consternación. Sin embargo, en lugar de pensar en rendirse, los atenienses tomaron la más heroica decisión de su historia. Fortificaron y guarnecieron la Acrópolis, evacuaron Atenas y el Ática trasladando a sus familias a Egina, Salamina y Trecena.
El ejército griego se retiró tras el muro de 6 kilómetros de largo que cruza el Istmo de Corinto protegiendo la entrada al Peloponeso.
El oráculo de Delfos fue consultado y ofreció la siguiente profecía: la victoria griega pasaría por la construcción de una muralla de madera. Esta muralla de madera fue interpretada por Temístocles como una formación de barcos.
La mayoría de los líderes griegos consideraba que lo mejor era hacer caso a la interpretación de Temístocles, los espartanos, con Euribíades al frente, creían que era preferible presentar batalla en Corinto para tener espacio para replegarse en caso de derrota. Sin embargo, fueron convencidos por Temístocles para luchar en Salamina.
Durante la discusión entre los líderes griegos, Atenas fue destruida tras ser saqueada por las recién llegadas tropas persas, que tomaron este ataque como una revancha por las derrotas sufridas anteriormente.
Fuerzas participantes
- Fuerzas persas: Iban al mando del propio rey Jerjes. Al mando del ejército iba el general Mardonio. El número de hombres van desde los 2.641.610 que indica Heródoto hasta los 150.000 que indican historiadores modernos. Al mando de las naves iba el almirante Ariabigne. Las naves de guerra eran 1.207 y las de transporte 3.000, proporcionadas por sus aliados: egipcio, jonios, griegos y fenicios. En Salamina no se sabe cuantas naves de guerra participaron, pero diremos que el contingente egipcio en esa oportunidad fue de 200 naves.
- Fuerzas griegas: La armada griega estaba compuesta por 366 naves proporcionadas por 12 ciudades estado confederadas de las cuales 180 pertenecían a Atenas al mando de Temístocles, las naves espartanas estaban bajo el mando de Euribíades.
Movimientos previos a la batalla
Temístocles sabía que la simple unión de los griegos no vencería a los persas, así que envió un esclavo al campamento de Jerjes para engañarle. El mensaje que llevaba el esclavo era que los griegos no estaban de acuerdo en cuanto al emplazamiento donde debían presentar batalla y que muchos, temerosos, huirían antes de llegar la flota persa. Además, le dijo que si Jerjes ordenaba el ataque, las naves atenieses (la mayor parte de la flota griega) se volverían y atacarían a los demás griegos.
Jerjes creyó el engaño de Temístocles, por lo que cercó la salida de la isla de Salamina. La opinión de sus consejeros estaba dividida en cuanto a qué debía hacer ahora que la isla estaba cercada. Su general Mardonio prefería iniciar un ataque contra las posiciones griegas, mientras que Artemisia I de Caria, aliada de los persas, creía que las pesadas naves persas maniobrarían mal en las recortadas costas de Salamina, por lo que aconsejó a Jerjes que esperara a que los griegos quedaran sin suministros y se rindiesen. Jerjes hizo caso al consejo de Mardonio.
Es curioso señalar que esta reina de Halicarnaso, Artemisia, fue la primera mujer almirante de la historia y que tuvo el mando de una flota de 400 buques en la batalla que estaba a punto de comenzar.
Jerjes, estaba seguro de su victoria, por lo que ansiaba contemplar la batalla para lo cual mandó construir un trono en lo alto de un monte situado al norte de el Pireo.
Desarrollo de la batalla
Mientras Jerjes tomaba la Acrópolis ateniense, pasando a cuchillo a sus defensores. La flota griega reunía un consejo de guerra en el que Temístocles convenció a Euribíades de enfrentar a la flota persa en el canal del este de Salamina en lugar de hacerlo en el mar frente al istmo de Corinto. Según Temístocles combatir en mar abierto representaba una gran desventaja para los griegos en cambio luchar en el estrecho brazo de mar de acceso a Salamina les daría la victoria pues ellos podrían maniobrar mejor que las pesadas naves persas.
En la mañana del 22 de septiembre se reunió nuevamente el consejo de guerra para tratar el tema del lugar donde enfrentar a la flota persa, ante lo cual Temístocles salió en secreto del consejo enviando un mensajero a la flota de los medos para comunicarles que debido al miedo, los griegos estaban considerando emprender la fuga, por lo que si los atacaban ahora los griegos no opondrían resistencia.
Jerjes creyó el mensaje enviado por el ateniense, pues sabía de las disputas que existían entre los griegos. Por lo que decidió bloquear los estrechos oriental y occidental de Salamina, embotellando a la flota griega. Para ello envió a la armada egipcia compuesta por 200 navíos a bloquear el estrecho occidental mientras el resto de su flota la formó en una triple línea que iba desde el sur del promontorio Cinosura en Salamina hasta el Pireo. La isla de Psitalia fue ocupada por tropas persas poco antes del amanecer del día 23.
Los griegos supieron que los persas habían cerrado los dos canales que rodean Salamina. Ante esto formaron sus naves en una línea de batalla en el canal oriental, entre la ciudad de Salamina y la playa del monte Heraclión, alineándose las 16 naves espartanas a la derecha, a la izquierda las naves atenienses compuestas por más de la mitad del total de la flota y en el centro el resto de de las naves aportadas por las otras ciudades estado.
Las naves persas comenzaron a ingresar al canal, los fenicios a la derecha y los jonios a la izquierda. Apenas iniciado este movimiento debido al gran número de naves persas, las columnas comenzaron a deshacerse siendo fáciles presas de las naves griegas. Luego de encarnizados combates las naves persas optaron por retroceder en medio de una gran confusión. La batalla duró entre siete y ocho horas.
Los griegos no persiguieron a los persas. Arístides acabó con las tropas persas que habían ocupado la isla de Psitalia, las naves persas regresaron a Falero y los griegos a Salamina. Temístocles fue considerado por toda Grecia el héroe de la jornada. La propia Esparta le discernió, como recompensa, una corona de olivo.
Consecuencias
Salamina en el aspecto táctico no fue una gran victoria, pero estratégicamente tuvo un caráter decisivo para ambos pueblos. Los griegos perdieron 40 barcos, mientras que 200 de los persas fueron destruidos y otros muchos, capturados. Sin embargo, lo peor fue el gran golpe sufrido en su prestigio. Presagió las revueltas que tendría que afrontar en el futuro cercano, especialmente entre los griegos de Jonia. Hasta Salamina, el dominio del mar Egeo había sido indiscutible para Persia, pero después de la batalla se le hizo muy dificil mantener el abastecimiento de su numeroso ejército en Grecia.
Terminada la batalla, Jerjes se preocupó especialmente de la suerte que podían correr sus puentes en el Helesponto por lo que envió inmediatamente la flota a Asia para proteger la costa oriental del Egeo y pocos días después se puso en marcha hacia el norte con su ejército, dejando en Grecia un ejército de ocupación de 300.000 hombres al mando de Mardonio.
lunes, 19 de mayo de 2008
Un poco de Historia: Chamanismo
Uno de los alicientes del WoW son los chamanes. Tanto Draenei, en la Alianza, como en la Horda (trolls, orcos y taurens), los chamanes son personajes variopintos, completos, pues pueden luchar cuerpo a cuerpo, lanzar poderosos hechizos, invocar tótems y curar a sus aliados.
Pero, ¿qué es en realidad el chamanismo? ¿Y un chamán? En este artículo, paso a explicaros un poco los entresijos de una de las religiones más antiguas de nuestra historia.
El Chamanismo se refiere a una clase de creencias y prácticas tradicionales similares al animismo que aseguran la capacidad de diagnosticar y de curar el sufrimiento del ser humano y, en algunas sociedades, la capacidad de causarlo. Los chamanes creen lograrlo atravesando la línea con el mundo de los espíritus y formando una relación especial con ellos. Aseguran tener la capacidad de controlar el tiempo, profetizar, interpretar los sueños, usar la proyección astral y viajar a los mundos superior e inferior. Las tradiciones de chamanismo han existido en todo el mundo desde épocas prehistóricas.
Los antropólogos definen a un chamán como un intermediario entre el mundo natural y espiritual, que viaja entre los mundos en un estado de trance. Una vez en el mundo de los espíritus, se comunica con ellos para conseguir ayuda en la curación, la caza o el control del tiempo.
Un segundo grupo de antropólogos discuten el término chamanismo, arguyendo que es una palabra para una institución cultural específica que, al incluir a cualquier sanador de cualquier sociedad tradicional, produce una uniformidad falsa entre estas culturas y crea la idea equívoca de la existencia de una religión anterior a todas los demás. Otros les acusan de ser incapaces de reconocer las concordancias entre las diversas sociedades tradicionales.
El chamanismo se basa en la premisa de que el mundo visible está impregnado por las fuerzas y los espíritus invisibles, que afectan todas a las manifestaciones de la vida. En contraste con el animismo, en el que todos y cada uno de los miembros de la sociedad implicada lo practica, el chamanismo requiere conocimientos o capacidades especializados. Se podría decir que los chamanes son los expertos empleados por los animistas o las comunidades animistas. Sin embargo, los chamanes no se organizan en asociaciones rituales o espirituales, como hacen los sacerdotes.
Etimología
La palabra tungusa šamán proviene de la china "sha men" tomada del Pali "śamana", y en última instancia del sánscrito "śramana": "asceta", del śramati "que fatiga". La palabra pasó a través de ruso y alemán antes de que fuera adoptada por el inglés, shaman, y llegara al español.
Se refería originalmente a los sanadores tradicionales de las áreas turcas y mongolas del norte de Asia (Siberia) y Mongolia; chamán es la palabra turco-tungus para médico. En turco fueron llamados Kam y a veces Baksı.
Esta teoría analiza el hecho de que esta palabra tungusa contiene la raíz "sa -", que significa "saber". "Chamán" sería así "el/la que sabe", una persona que es un experto en guardar los múltiples códigos con los cuales estas creencias se muestran, y tiene una visión de ellos mezclada con ciertos conocimientos.
En su uso común, es equivalente al de brujo: un término que une las dos funciones del chamán: conocimiento del saber mágico y capacidad de curar a las personas y de reparar una situación problemática. Sin embargo, este último término se considera generalmente peyorativo y antropologicamente inexacto. La objeciones al uso de la palabra "chamán" vienen dadas por ser una palabra que viene de un lugar, de una gente, y de un sistema de prácticas específicas.
Funciones del Chamán.
El chamán puede satisfacer necesidades múltiples de su comunidad, tales como:
- la curación, que realiza con un sacrificio,
- la predicción del futuro,
- la guía de almas. Como tal, el chamán puede acompañar al alma que se encarna en un bebé recién nacido, o viceversa, el alma que sale del que acaba de morir.
- Pueden también servir a la comunidad manteniendo la tradición, por la vía de memorizar canciones y largas historias.
Estas varios cometidos pueden parecer tareas distintas, pero algunos conceptos subyacentes importantes los ensamblan.
Concepto del alma
La curación se basa en los conceptos sobre el alma y las creencias de las gentes servidas por el chamán, que recupera de manos de los espíritus el alma perdida del enfermo. Los relatos de historias o los cánticos también se relacionan. Una persona que puede memorizar los textos largos o las canciones (y tocar un instrumento) es vista como favorecida por los espíritus, es un mediador entre todos ellos (incluidas las almas de los muertos) y la comunidad. En algunas culturas, esta función de mediador se puede ilustrar bien por algunos de los objetos y de los símbolos de los chamanes: entre los selkups, un informe menciona una especie de ave acuática como espíritu-animal: los patos son capaces de volar y bucear, por lo que son vistos como pertenecientes al mundo superior e inferior. El árbol de los chamanes es otra imagen encontrada en varias culturas (yakuts, dolgans, evenks) como símbolo de mediación. El árbol tiene raíces que pertenecen al mundo subterráneo, su tronco pertenece al centro, el mundo habitado por los humanos, y su copa se relaciona con el mundo superior.
En algunas culturas puede haber tipos adicionales de chamanes, que realizan funciones especializadas. Por ejemplo, entre la gente de Nanai, es un tipo diferente el que actúa como guía de almas. Otros chamanes especializados pueden ser distinguidos según el tipo de espíritus, o de reinos del mundo del espíritu, con que se relacionen comúnmente. Estos papeles varían en los chamanes nenets, enets, y selkup.
En las selvas tropicales, los recursos para el consumo humano pueden agotarse. En algunas culturas, como entre los tukanos, existe un sistema para el control de recursos y para evitar el agotamiento de éstos por sobreexplotación. Este sistema se sitúa en un contexto mitológico, implicando símbolos y, en algunos casos, la creencia de que la relajación en las restricciones de la caza puede causar enfermedades. Como primer maestro del simbolismo tribal, el chamán tiene un papel principal en esta gerencia ecológica, marcando las restricciones de caza y pesca. No solamente los tukanos, también muchos grupos esquimales piensan que el chamán puede sacar a los animales (o a sus almas) de sus ocultas madrigueras.
Conocimiento del Chamán
Como la etimología indica, "chamán" es "el/la que sabe": una persona que es capaz de recordar todos los códigos externos de sus creencias, y que además las comprende y tiene unos conocimientos básicos. Los chamanes usan, y su pueblo entiende, múltiples códigos. Se expresan de distintas maneras: de forma musical, verbal, coreográfica, y algunos objetos también tienen su significado, como los amuletos. Es alguien que conoce bien la cultura de su comunidad, y actúa en consecuencia. Su audiencia reconoce los símbolos usados y sus significados, lo que explica el por qué de su eficiencia: su gente cree en ellos y en quien tiene la certeza de que los conoce.
Algunos estudios utilizan conceptos de la teoría de los sistemas y consideraciones ecológicas para entender el saber de los chamanes. Los indios desana y tukanos han desarrollado un simbolismo sofisticado y conceptos de "poder" fluyendo entre la gente y los animales en trayectorias cíclicas.
Historia del Chamanismo
El chamanismo es considerado por algunos como el antecedente de todas las religiones organizadas, ya que nació antes del Neolítico. Alguno de sus aspectos se mantienen en el fondo de estas religiones, generalmente en sus prácticas místicas y simbólicas. El paganismo griego estaba influenciado por el chamanismo, como se refleja en las historias de Tántalo, Prometeo, Medea y Calipso entre otros, así como en los misterios, como los de Eleusis. Algunas de las prácticas chamánicas de la religión griega fueron copiadas más adelante por la religión romana.
Las prácticas chamánicas de muchas culturas fueron marginadas con la propagación del monoteísmo en Europa y el Oriente Medio. En Europa, comenzó alrededor del año 400, cuando la Iglesia Católica consiguió la primacía sobre las religiones griega y romana. Los templos fueron destruidos sistemáticamente y las ceremonias proscritas o apropiadas. La caza de brujas pudo haber sido la última persecución para acabar con el remanente del chamanismo europeo.
La represión continuó con la influencia católica en la colonización española. En el Caribe, y América Central y del Sur, los sacerdotes católicos seguían los pasos de los conquistadores y eran el instrumento de destrucción de las tradiciones locales, denunciando a sus practicantes como "representantes del diablo" y ejecutándolos. En Norteamérica, los puritanos ingleses realizaron campañas periódicas contra individuos percibidos como brujos. Más recientemente, ataques contra participantes en prácticas chamánicas han sido llevados a cabo por misioneros cristianos en países del Tercer Mundo. En la década de 1970, algunos misioneros desfiguraron petroglifos históricos en el Amazonas. Una historia semejante de destrucción se puede contar entre budistas y los chamanes, por ejemplo, en Mongolia.
Hoy, el chamanismo sobrevive sobre todo en pueblos indígenas. Su práctica continúa en las tundras, las selvas, los desiertos y otras áreas rurales, y también en ciudades, pueblos, suburbios, y aldeas de todo el mundo. Está especialmente extendido en África, y también en Suramérica, donde existe el llamado "chamanismo mestizo".
Variaciones geográficas
1. Europa
Aunque el chamanismo tenía una gran tradición en Europa antes de la llegada del monoteísmo, permaneció como una religión organizada y tradicional solamente en Mari-El y Udmurtia, dos provincias semiautónomas de Rusia cuya población era mayoritariamente finesa y húngara.
Un resto del chamanismo en Europa podría ser la brujería, ejercida sobre todo por mujeres, que ayudaban en la curación o procuraban los deseos de sus vecinos por medio de hierbas y conjuros. Perseguidas a partir del siglo XVI sobre todo en Alemania y acusadas de pactar con el diablo y realizar aquelarres o sabbats, y de causar mal de ojo, fueron culpadas de todas las enfermedades que se producían, desde la peste a la muerte de niños, y quemadas vivas. La persecución acabó en el siglo XVIII, con la llegada de la Ilustración.
2. Asia
Todavía se practica en algunas zonas, aunque en muchos otros casos el chamanismo ya estaba en decadencia a comienzos del siglo XX.
3. Siberia
Es un centro de chamanismo, habitado por pueblos muy diversos. Muchas de las gentes que pueblan los Urales y Altai, han mantenido estas prácticas vivas hasta épocas modernas. Muchas de las fuentes etnográficas han sido recogidas entre sus gentes.
Muchos grupos de cazadores y criadores de renos practicaron el chamanismo como tradición viva también en época moderna, especialmente los que han vivido aislados hasta tiempos recientes como los naganasan.
Cuando la República Popular China se creó en 1949 y la frontera con la Siberia rusa fue sellada formalmente, quedaron confinados grupos nómadas de tungus que practicaban el chamanismo en Manchuria y Mongolia. El último Chamán conocido del Oroqen, Chuonnasuan (Meng Jin Fu), murió en octubre del 2000.
4. Corea
El chamanismo todavía se practica en Corea del Sur, en donde el papel de chamán lo representan mujeres llamadas mudang, mientras que los escasos varones son conocidos como baksoo mudang. Ambos suelen ser miembros de clases bajas.
El título puede ser hereditario o deberse a una capacidad natural. En la sociedad contemporánea se les consulta para tomar decisiones tales como financieras y maritales.
El uso que las mudang y los baksoo mudang hacen de la amanita Muscaria era una práctica tradicional que se creía suprimida desde la dinastía Choseon. Los chamanes coreanos son conocidos también por utilizar arañas. Mantienen los trajes de colores, las danzas, los tambores y las armas rituales características.
5. Otras áreas asiáticas
Hay una gran influencia chamánica en la religión de Bön de Asia central, y en el budismo tibetano; el budismo llegó a ser popular entre los chamanes tibetanos, mongoles, y manchúes a principios de siglo VIII. Las formas rituales chamánicas impregnaron el budismo tibetano, y se institucionalizaron como religión de estado bajo las dinastías chinas Yuan y Qing. Un elemento común entre ambas religiones es la consecución de la realización espiritual, conseguido ocasionalmente por sustancias psicodélicas. De todas formas, la cultura chamánica todavía se practicó por varios grupos étnicos en áreas de Nepal y norte de India, donde no se considera extinguida actualmente, e incluso hay gentes que temen las maldiciones de los chamanes.
En Tíbet, la escuela de Nyingma en particular, mantenía la tradición tántrica de casar a sus sacerdotes, conocidos como Ngakpas (masc.) o Ngakmas/mos (fem.). El Ngakpas se ocupaba de librar a las aldeas de demonios o enfermedades, creando amuletos protectores, realizando los ritos oportunos, etc. Eran despreciados por la jerarquía de los monasterios, que, como en muchas instituciones religiosas convencionales, deseaban preservar sus propias tradiciones, a veces a expensas de otras: dependían de la liberalidad de mecenas que los ayudasen. Esta situación condujo a menudo a un choque entre los pueblos de carácter chamánicos con cultura Ngakpa y el sistema monástico más conservador.
También se practica en las islas de Ryukyu (Okinawa), donde se conocen a los chamanes como nuru, y en algunas otras áreas rurales de Japón. Muchos coreanos todavía creen que el sintoísmo es el resultado de la transformación del chamanismo en religión del estado.
6. África
El desarrollo de los cultos tribales en África, como en tantas partes del mundo, está adscrito muchas veces, si no a un brujo o chamán de la tribu, a una clase sacerdotal que adquiere particular desarrollo como institución. Los sacerdotes oficiales de la comunidad o del grupo, adscritos a los templos y responsables del culto comunitario: el templo tiene un estatus de persona jurídica, muy parecido al de los países occidentales; puede tener posesiones, tierras e incluso servidumbre o esclavos que constituyen su dependencia. Entre las funciones oficiales de los sacerdotes se cuentan ritos de guerra y sacrificios ofrecidos a divinidades marciales. La misión más importante de los sacerdotes radicó, antes de la penetración blanca, en la administración de la justicia. En los Estados más tradicionales suelen utilizarse procedimientos judiciales, tales como las ordalías que consisten en una bebida ponzoñosa preparada ad hoc; si el acusado soporta la prueba, su inocencia queda proclamada. Como la preparación y dosificación del brebaje es tarea del cuerpo sacerdotal, se comprende que de él dependa absolutamente la suerte de los acusados. Las ordalías judiciales constituyen, pues, un importantísimo instrumento de poder en manos de los sacerdotes y a veces de los jefes o reyes a cuyo servicio están.
Los que ejercitan libremente sus prácticas, incluyendo entre ellos lluvieros, curanderos, hechiceros, brujos y adivinos, que actúan a solicitud particular: se dedicaban preferentemente a la terapéutica y a las profecías, y emplean para sus tratamientos un auténtico ritual de chamán.
Además de estos chamanes, en África occidental existe la figura del djeli, un bardo cantante y músico ambulante, que es el depositario de las tradiciones orales, y a veces la única fuente que guarda los acontecimientos históricos. Es una figura que permanece en Mali, Gambia, Guinea y Senegal, entre los pueblos manden, fula, wolof, peul y serer entre otros.
7. América
El "brujo" americano tiene creencias religiosas diversas. Nunca hubo una religión o sistema espiritual común. Aunque muchas de las culturas tienen curadores, ritualistas, cantores, místicos y oradores ningunos de ellos se ajusta exactamente a la definición de chamán.
Muchas de estas religiones indígenas han sido falsificadas burdamente por los observadores y los antropólogos, tomando aspectos superficiales e incluso totalmente erróneos que eran tomados como "más auténticos" que los relatos de los miembros de esas culturas. Se contribuye al error al pensar que las religiones americanas son algo que existió solamente en el pasado, y que se pueden obviar las opiniones de las comunidades nativas.
No todas las comunidades indígenas tienen individuos con un papel específico de mediador con el mundo de los espíritus en nombre de su comunidad. Entre las que tienen esta estructura religiosa, métodos espirituales y creencias pueden tener algunas similitudes, aunque muchas de estas concordancias son debido a las relaciones entre naciones de la misma región o a que las que las políticas gubernamentales post-coloniales mezclaron naciones independientes en las mismas reservas. Esto puede dar la impresión de que hay más uniformidad entre creencias de las que realmente existieron en la antigüedad.
Entre la gente mapuche de Suramérica, sirve a la comunidad como chamán una mujer, llamada Machi, que realiza ceremonias y prepara hierbas para curar enfermedades, expulsar demonios e influenciar sobre el tiempo y la cosecha.
En el inmenso territorio compartido por Argentina (Nordeste), Brasil (Estado do Parana) y Paraguay (Este); cerca de la confluencia de los ríos Iguazú y Paraná habitan los mbyá (hombres del monte o de la selva) que es una etnia guaraní. Sus médicos-shamanes se denominan caraí opy´guá (señor del op´y o recinto ceremonial). Son avanzados (as) curadores físicos y espirituales. Sus rituales de sanación en ocasiones son masivos con la confluencia de los shamanes de muchas comunidades regionales.
En la Amazonia peruana y en las regiones costeras del norte del país, los chamanes se conocen como curanderos. Además del uso de los cactus de San Pedro (Trichocereus pachanoi) para la adivinación y la diagnosis, los curanderos de la costa norte son conocidos en toda la región por sus altares curativos, llamados mesas.
Los hombres medicina navajos, conocidos como "Hatalii", utilizan varios métodos para diagnosticar las dolencias del paciente. Usan herramientas especiales tales como rocas cristalinas, y habilidades tales como trances, acompañados a veces de cánticos. El Hatalii selecciona un canto específico para cada tipo de dolencia. Los curadores navajos tienen que ser capaces de realizar correctamente la ceremonia de comienzo a fin, ya que en caso contrario no surtirá efecto. El entrenamiento de un Hatalii es largo y difícil, casi como un sacerdocio. El aprendiz aprende observando a su maestro, memorizando las palabras de todos los cánticos. En ocasiones, un hombre-medicina no puede aprender todas las ceremonias tradicionales, así que puede optar por especializarse en unas pocas.
En Méxicoo es relevante la supervivencia de elementos y rituales de tipo mágico-religioso de los antiguos grupos indígenas, no sólo en los indígenas actuales sino en los mestizos y blancos que conforman la sociedad mexicana rural y urbana.
En las leyendas de la Tierra del Fuego, el xon tiene habilidades sobrenaturales, por ejemplo puede controlar el tiempo.
Práctica del Chamanismo
En las culturas chamánicas, los brujos juegan un papel similar al de los sacerdotes, aunque con una diferencia esencial, el sacerdote es el miembro social iniciado, instalado ceremonialmente en una organización religiosa reconocida, donde lleva a cabo ciertas funciones como el encargado de una oficina que fue manejada por otros antes que él, mientras que el chamán reconocido como consecuencia de una crisis psicológica personal, porque ha ganado cierto ascendiente entre los suyos.
Un chamán se puede iniciar a causa de una enfermedad grave, porque ha soñado con un rayo o un trueno, o por una experiencia cercana a la muerte, o bien porque se siente llamado a serlo. Hay todo un bagaje de imágenes culturales para experimentar en la iniciación, sin importar el método de inducción. Según Mircea Eliade, tales imágenes incluyen a menudo el viaje al mundo de los espíritus y el conocimiento de los seres que lo habitan, encontrando una guía espiritual, para emerger transformado, a veces con amuletos implantados, como cristales mágicos. Las imágenes de la iniciación hablan generalmente de la transformación y de los poderes concedidos para superar la muerte y renacer.
En algunas sociedades se considera que los poderes chamánicos son hereditarios, mientras que en otras deben ser "llamados" y necesitan un largo entrenamiento. Entre los Chukchis siberianos uno puede comportarse de forma tal que un médico "occidental" quizás caracterizaría como psicópata, pero que los siberianos interpretan como la prueba de la posesión por un espíritu, que le exije al poseso que asuma su vocación de chamán. Entre los Tapirapes suramericanos los chamanes son llamados en sus sueños. En otras sociedades eligen libremente su carrera. En Norteamérica, buscan la comunión con los espíritus a través de una visión, mientras que el shuar suramericano, busca el poder de defender a su familia contra enemigos aprendiendo de otros chamanes. El urarina de la Amazonía peruana tiene un elaborado sistema, afirmado en la consumición ritual de ayahuasca. Junto con impulsos milenarios, el chamanismo del ayahuasca de los urarinas es una característica dominante de esta mal documentada sociedad.
Estas supuestas tradiciones chamánicas también se pueden observar entre los indígenas kuna de Panamá, que confían en poderes y talismanes sagrados para sanar. Los chamanes gozan de una posición privilegiada entre la gente local.
Mal chamánico
La enfermedad del Chamán, también llamada crisis iniciática chamánica, es una crisis psico-espiritual, o un rito del paso, observado entre los chamanes novicios. Marca a menudo el principio de un corto episodio de confusión o disturbios del comportamiento en que el iniciado puede cantar o bailar en una manera poco convencional, o tiene una experiencia de "ser molestado por espíritus". Los síntomas no son considerados como muestras de enfermedad mental por los intérpretes de la cultura chamánica; más bien se interpretan como indicaciones al individuo para que tome el oficio de chamán. El papel significativo de las enfermedades iniciáticas, se puede encontrar en la historia detallada de Chuonnasuan, el último chamán de los tungus en el noreste de China.
Práctica y método
Consiguen el conocimiento y el poder atravesando la frontera entre los mundos, y trayendo el saber de los cielos. Incluso en la sociedad occidental, esta práctica antigua de sanación se recuerda por el uso del caduceo como símbolo de la medicina. El chamán tiene a menudo, o adquiere, las ayudas familiares de entes del mundo de los espíritus; éstos tienen a menudo forma animal, de plantas curativas, o (a veces) de chamanes fallecidos. En muchas sociedades chamánicas, la magia y el conocimiento son mentados con una única palabra, como el término en quechua yachay.
Como las causas de la enfermedad se consideran provenientes del reino espiritual, siendo efecto de espíritus malévolos o brujerías, se utilizan métodos espirituales y físicos para curar. Comúnmente, la voluntad del chamán deberá entrar en el cuerpo del paciente para enfrentarse al espíritu que le enferma, sanándole al expulsar al espíritu infecioso. Muchos chamanes tienen experiencia en el uso de plantas de su zona, y prescriben un régimen herbario como tratamiento. En muchos lugares, aseguran aprender directamente de las plantas, y ser capaces de comprender sus efectos y características curativas solamente después de obtener el permiso de su espíritu- patrón. En Suramérica, se convoca a los espíritus individuales al cantar los llamados icaros; antes de que cada espíritu pueda ser convocado, debe enseñar al chamán su canción. Es corriente el uso de objetos totémicos, como ciertas rocas; estos objetos son necesarios para obtener poderes especiales y un espíritu guía. Tales prácticas son probablemente muy antiguas; circa 368 a dC., Platón escribió en el Fedro que las "primeras profecías fueron las palabras de un roble", y que cada uno que vivió en aquella época encontraba suficiente ayuda "para escuchar a un roble o una piedra, siempre y cuando dijera la verdad".
La creencia en la brujería es frecuente en muchas sociedades chamánicas. Algunos pueblos distinguen entre chamanes que curan y hechiceros que dañan; otros creen que todos los chamanes tienen el poder tanto de la curación como de la muerte; es decir, en algunas sociedades los consideran capaces de dañar. El chamán goza generalmente de gran prestigio en la comunidad, y es reputado por su poder y conocimiento; pero pueden también ser sospechosos de dañar a otros, por lo que son también temidos.
Mientras realiza su trabajo, el chamán se expone a un gran riesgo personal, ya sea del mundo de los espíritus, ya sea de cualquier chamán enemigo o de los medios empleados para alterar su estado de consciencia. Sabe que las plantas usadas puede ser fatales, y el no volver de un viaje astral puede conducir a la muerte física. Por ello repite conjuros para protegerse contra esos peligros, y el uso de las plantas más peligrosas está generalmente ritualizado.
Prácticas chamánicas
Generalmente, los viajes al mundo espiritual se realizan entrando en un trance auto hipnótico o bien por el uso de alucinógenos. Los métodos usados son diversos, y se utilizan a menudo mezclados. Algunos son:
Cánticos,
Ayuno,
Icaros,
Vigilias,
Visiones,
Danzas,
Conjuros,
Uso de las plantas para inducir alteración del estado de consciencia,
Compuestos aromáticos como el incienso,
Datura, cannabis, peyote, setas sicodélicas (llamadas eufemísticamente niños santos),
Los chamanes observan a menudo restricciones dietéticas particulares según su costumbre. Estas abstinencias suelen ser culturales, por ejemplo, la dieta seguida por los chamanes y los aprendices de ayahuasca antes de participar en una ceremonia, incluye alimentos ricos en el triptófano (un precursor biosintético de la serotonina) así como evitar los alimentos ricos en tiramina, que podrían provocar crisis de hipertensión.
Parafernalia
Según lo ya mencionado, las culturas consideradas chamánicas pueden ser muy diferentes. Así, los chamanes pueden usar varias clases de parafernalia. El tambor se usa en muchos pueblos ( Siberia, grupos de esquimales), los bailes, etc.
Mientras que algunas culturas han tenido mayor cantidad de chamanes varones, otros han tenido preferencia por las mujeres. La evidencia arqueológica recientemente hallada en lo que ahora es la República Checa, sugiere que los chamanes del Paleolítico superior eran mujeres.
En algunas sociedades, los chamanes consiguen la identidad de dos espíritus si asumen el vestido y las cualidades del sexo opuesto a una edad temprana, por ejemplo, el hombre que toma el papel de esposa. Esta práctica es común, y se ha encontrado entre los chukchies, dyak del mar, patagonios, araucanos, arapahoes, cheyennes, navajos, pawnees, lakotas y utes, así como muchas otras tribus americanas. De hecho, este doble espíritu chamán está tan extendido que sugiere una práctica muy antigua.
En Corea, casi todos los chamanes son mujeres.
La dualidad y la bisexualidad también se encuentran en los chamanes de Dogon, en Mali (África). Se pueden encontrar referencias sobre este dato en varios trabajos de Malidoma Somé, escritor que nació y fue iniciado allí.
Tuva es la única región en el mundo que tiene el chamanismo como religión oficial. El índice mucho mayor que la media de infección por sífilis de los tuvanos (según los datos de Moscú, 2,5% de la población) se achaca a una tradición chamánica de la república que asegura que la mujer es más fértil si ha tenido una gran cantidad de socios sexuales antes de la boda.
Posición social del Chamán
En algunas culturas, la frontera entre el chamán y el laico es pequeña. Entre los barasana, no hay diferencia absoluta entre los reconocidos como chamanes y los que no lo son. La mayoría de los adultos tienen, a nivel menor, algunas de las habilidades de los chamanes, y realizarán alguna de sus funciones. La diferencia es que el chamán conoce más mitos y entiende mejor su significado, pero la mayoría de los adultos también conocen muchos.
También en muchos grupos esquimales, los laicos tienen experiencias que se atribuyen generalmente a los chamanes: el soñar despierto, ensueños, trances. Es el control sobre los espíritus benéficos lo que caracteriza a los chamanes, los laicos se limitan al uso de amuletos.
Las formas en que el chamán consigue su sustento y participa en la vida diaria pueden variar entre los distintos pueblos. En muchos grupos esquimales, hace servicios para la comunidad y consigue un "precio debido", pero eso es solamente un añadido agradable y no lo suficiente para permitir una actividad a tiempo completo: En su vida diaria, tienen las ocupaciones de cualquier otro miembro del grupo según su sexo, como cazador o ama de casa.
Neochamanismo
El movimiento New Age se ha apropiado de algunas ideas del chamanismo, así como de creencias y prácticas de las religiones de oriente y de distintas culturas indígenas. Como con otras apropiaciones, los seguidores originales de estas tradiciones condenan su uso, considerándolo mal aprendido, superficialmente entendido y mal aplicado.
Hay un esfuerzo en algunos círculos ocultistas y esotéricos para reinventar el chamanismo en una forma moderna, partiendo de la base de un sistema de creencias y de prácticas sintetizadas por Michael Harner a partir de varias religiones indígenas. Harner ha hecho frente a muchas críticas por creer que partes de diversas religiones se pueden sacar de contexto para formar una cierta forma de tradición chamánica universal. Algunos de estos neochamanes también se centran en el uso ritual de alucinógenos, así como en la magia del caos. Alegan que se basan en tradiciones investigadas (o imaginadas) de la Europa antigua, en donde creen que muchas prácticas y sistemas místicos fueron suprimidos por la iglesia cristiana.
Algunos de estos practicantes expresan su deseo de utilizar un sistema que se base sobre sus propias tradiciones ancestrales. Algunos antropólogos han discutido el impacto de tal neochamanismo en las tradiciones americanas indígenas, ya que estos practicantes chamánicos no se llaman a sí mismos chamanes, sino que usan nombres específicos derivados de las viejas tradiciones europeas; el völva (varón) o el seidkona (mujer) de las sagas son un ejemplo.
Pero, ¿qué es en realidad el chamanismo? ¿Y un chamán? En este artículo, paso a explicaros un poco los entresijos de una de las religiones más antiguas de nuestra historia.
El Chamanismo se refiere a una clase de creencias y prácticas tradicionales similares al animismo que aseguran la capacidad de diagnosticar y de curar el sufrimiento del ser humano y, en algunas sociedades, la capacidad de causarlo. Los chamanes creen lograrlo atravesando la línea con el mundo de los espíritus y formando una relación especial con ellos. Aseguran tener la capacidad de controlar el tiempo, profetizar, interpretar los sueños, usar la proyección astral y viajar a los mundos superior e inferior. Las tradiciones de chamanismo han existido en todo el mundo desde épocas prehistóricas.
Los antropólogos definen a un chamán como un intermediario entre el mundo natural y espiritual, que viaja entre los mundos en un estado de trance. Una vez en el mundo de los espíritus, se comunica con ellos para conseguir ayuda en la curación, la caza o el control del tiempo.
Un segundo grupo de antropólogos discuten el término chamanismo, arguyendo que es una palabra para una institución cultural específica que, al incluir a cualquier sanador de cualquier sociedad tradicional, produce una uniformidad falsa entre estas culturas y crea la idea equívoca de la existencia de una religión anterior a todas los demás. Otros les acusan de ser incapaces de reconocer las concordancias entre las diversas sociedades tradicionales.
El chamanismo se basa en la premisa de que el mundo visible está impregnado por las fuerzas y los espíritus invisibles, que afectan todas a las manifestaciones de la vida. En contraste con el animismo, en el que todos y cada uno de los miembros de la sociedad implicada lo practica, el chamanismo requiere conocimientos o capacidades especializados. Se podría decir que los chamanes son los expertos empleados por los animistas o las comunidades animistas. Sin embargo, los chamanes no se organizan en asociaciones rituales o espirituales, como hacen los sacerdotes.
Etimología
La palabra tungusa šamán proviene de la china "sha men" tomada del Pali "śamana", y en última instancia del sánscrito "śramana": "asceta", del śramati "que fatiga". La palabra pasó a través de ruso y alemán antes de que fuera adoptada por el inglés, shaman, y llegara al español.
Se refería originalmente a los sanadores tradicionales de las áreas turcas y mongolas del norte de Asia (Siberia) y Mongolia; chamán es la palabra turco-tungus para médico. En turco fueron llamados Kam y a veces Baksı.
Esta teoría analiza el hecho de que esta palabra tungusa contiene la raíz "sa -", que significa "saber". "Chamán" sería así "el/la que sabe", una persona que es un experto en guardar los múltiples códigos con los cuales estas creencias se muestran, y tiene una visión de ellos mezclada con ciertos conocimientos.
En su uso común, es equivalente al de brujo: un término que une las dos funciones del chamán: conocimiento del saber mágico y capacidad de curar a las personas y de reparar una situación problemática. Sin embargo, este último término se considera generalmente peyorativo y antropologicamente inexacto. La objeciones al uso de la palabra "chamán" vienen dadas por ser una palabra que viene de un lugar, de una gente, y de un sistema de prácticas específicas.
Funciones del Chamán.
El chamán puede satisfacer necesidades múltiples de su comunidad, tales como:
- la curación, que realiza con un sacrificio,
- la predicción del futuro,
- la guía de almas. Como tal, el chamán puede acompañar al alma que se encarna en un bebé recién nacido, o viceversa, el alma que sale del que acaba de morir.
- Pueden también servir a la comunidad manteniendo la tradición, por la vía de memorizar canciones y largas historias.
Estas varios cometidos pueden parecer tareas distintas, pero algunos conceptos subyacentes importantes los ensamblan.
Concepto del alma
La curación se basa en los conceptos sobre el alma y las creencias de las gentes servidas por el chamán, que recupera de manos de los espíritus el alma perdida del enfermo. Los relatos de historias o los cánticos también se relacionan. Una persona que puede memorizar los textos largos o las canciones (y tocar un instrumento) es vista como favorecida por los espíritus, es un mediador entre todos ellos (incluidas las almas de los muertos) y la comunidad. En algunas culturas, esta función de mediador se puede ilustrar bien por algunos de los objetos y de los símbolos de los chamanes: entre los selkups, un informe menciona una especie de ave acuática como espíritu-animal: los patos son capaces de volar y bucear, por lo que son vistos como pertenecientes al mundo superior e inferior. El árbol de los chamanes es otra imagen encontrada en varias culturas (yakuts, dolgans, evenks) como símbolo de mediación. El árbol tiene raíces que pertenecen al mundo subterráneo, su tronco pertenece al centro, el mundo habitado por los humanos, y su copa se relaciona con el mundo superior.
En algunas culturas puede haber tipos adicionales de chamanes, que realizan funciones especializadas. Por ejemplo, entre la gente de Nanai, es un tipo diferente el que actúa como guía de almas. Otros chamanes especializados pueden ser distinguidos según el tipo de espíritus, o de reinos del mundo del espíritu, con que se relacionen comúnmente. Estos papeles varían en los chamanes nenets, enets, y selkup.
En las selvas tropicales, los recursos para el consumo humano pueden agotarse. En algunas culturas, como entre los tukanos, existe un sistema para el control de recursos y para evitar el agotamiento de éstos por sobreexplotación. Este sistema se sitúa en un contexto mitológico, implicando símbolos y, en algunos casos, la creencia de que la relajación en las restricciones de la caza puede causar enfermedades. Como primer maestro del simbolismo tribal, el chamán tiene un papel principal en esta gerencia ecológica, marcando las restricciones de caza y pesca. No solamente los tukanos, también muchos grupos esquimales piensan que el chamán puede sacar a los animales (o a sus almas) de sus ocultas madrigueras.
Conocimiento del Chamán
Como la etimología indica, "chamán" es "el/la que sabe": una persona que es capaz de recordar todos los códigos externos de sus creencias, y que además las comprende y tiene unos conocimientos básicos. Los chamanes usan, y su pueblo entiende, múltiples códigos. Se expresan de distintas maneras: de forma musical, verbal, coreográfica, y algunos objetos también tienen su significado, como los amuletos. Es alguien que conoce bien la cultura de su comunidad, y actúa en consecuencia. Su audiencia reconoce los símbolos usados y sus significados, lo que explica el por qué de su eficiencia: su gente cree en ellos y en quien tiene la certeza de que los conoce.
Algunos estudios utilizan conceptos de la teoría de los sistemas y consideraciones ecológicas para entender el saber de los chamanes. Los indios desana y tukanos han desarrollado un simbolismo sofisticado y conceptos de "poder" fluyendo entre la gente y los animales en trayectorias cíclicas.
Historia del Chamanismo
El chamanismo es considerado por algunos como el antecedente de todas las religiones organizadas, ya que nació antes del Neolítico. Alguno de sus aspectos se mantienen en el fondo de estas religiones, generalmente en sus prácticas místicas y simbólicas. El paganismo griego estaba influenciado por el chamanismo, como se refleja en las historias de Tántalo, Prometeo, Medea y Calipso entre otros, así como en los misterios, como los de Eleusis. Algunas de las prácticas chamánicas de la religión griega fueron copiadas más adelante por la religión romana.
Las prácticas chamánicas de muchas culturas fueron marginadas con la propagación del monoteísmo en Europa y el Oriente Medio. En Europa, comenzó alrededor del año 400, cuando la Iglesia Católica consiguió la primacía sobre las religiones griega y romana. Los templos fueron destruidos sistemáticamente y las ceremonias proscritas o apropiadas. La caza de brujas pudo haber sido la última persecución para acabar con el remanente del chamanismo europeo.
La represión continuó con la influencia católica en la colonización española. En el Caribe, y América Central y del Sur, los sacerdotes católicos seguían los pasos de los conquistadores y eran el instrumento de destrucción de las tradiciones locales, denunciando a sus practicantes como "representantes del diablo" y ejecutándolos. En Norteamérica, los puritanos ingleses realizaron campañas periódicas contra individuos percibidos como brujos. Más recientemente, ataques contra participantes en prácticas chamánicas han sido llevados a cabo por misioneros cristianos en países del Tercer Mundo. En la década de 1970, algunos misioneros desfiguraron petroglifos históricos en el Amazonas. Una historia semejante de destrucción se puede contar entre budistas y los chamanes, por ejemplo, en Mongolia.
Hoy, el chamanismo sobrevive sobre todo en pueblos indígenas. Su práctica continúa en las tundras, las selvas, los desiertos y otras áreas rurales, y también en ciudades, pueblos, suburbios, y aldeas de todo el mundo. Está especialmente extendido en África, y también en Suramérica, donde existe el llamado "chamanismo mestizo".
Variaciones geográficas
1. Europa
Aunque el chamanismo tenía una gran tradición en Europa antes de la llegada del monoteísmo, permaneció como una religión organizada y tradicional solamente en Mari-El y Udmurtia, dos provincias semiautónomas de Rusia cuya población era mayoritariamente finesa y húngara.
Un resto del chamanismo en Europa podría ser la brujería, ejercida sobre todo por mujeres, que ayudaban en la curación o procuraban los deseos de sus vecinos por medio de hierbas y conjuros. Perseguidas a partir del siglo XVI sobre todo en Alemania y acusadas de pactar con el diablo y realizar aquelarres o sabbats, y de causar mal de ojo, fueron culpadas de todas las enfermedades que se producían, desde la peste a la muerte de niños, y quemadas vivas. La persecución acabó en el siglo XVIII, con la llegada de la Ilustración.
2. Asia
Todavía se practica en algunas zonas, aunque en muchos otros casos el chamanismo ya estaba en decadencia a comienzos del siglo XX.
3. Siberia
Es un centro de chamanismo, habitado por pueblos muy diversos. Muchas de las gentes que pueblan los Urales y Altai, han mantenido estas prácticas vivas hasta épocas modernas. Muchas de las fuentes etnográficas han sido recogidas entre sus gentes.
Muchos grupos de cazadores y criadores de renos practicaron el chamanismo como tradición viva también en época moderna, especialmente los que han vivido aislados hasta tiempos recientes como los naganasan.
Cuando la República Popular China se creó en 1949 y la frontera con la Siberia rusa fue sellada formalmente, quedaron confinados grupos nómadas de tungus que practicaban el chamanismo en Manchuria y Mongolia. El último Chamán conocido del Oroqen, Chuonnasuan (Meng Jin Fu), murió en octubre del 2000.
4. Corea
El chamanismo todavía se practica en Corea del Sur, en donde el papel de chamán lo representan mujeres llamadas mudang, mientras que los escasos varones son conocidos como baksoo mudang. Ambos suelen ser miembros de clases bajas.
El título puede ser hereditario o deberse a una capacidad natural. En la sociedad contemporánea se les consulta para tomar decisiones tales como financieras y maritales.
El uso que las mudang y los baksoo mudang hacen de la amanita Muscaria era una práctica tradicional que se creía suprimida desde la dinastía Choseon. Los chamanes coreanos son conocidos también por utilizar arañas. Mantienen los trajes de colores, las danzas, los tambores y las armas rituales características.
5. Otras áreas asiáticas
Hay una gran influencia chamánica en la religión de Bön de Asia central, y en el budismo tibetano; el budismo llegó a ser popular entre los chamanes tibetanos, mongoles, y manchúes a principios de siglo VIII. Las formas rituales chamánicas impregnaron el budismo tibetano, y se institucionalizaron como religión de estado bajo las dinastías chinas Yuan y Qing. Un elemento común entre ambas religiones es la consecución de la realización espiritual, conseguido ocasionalmente por sustancias psicodélicas. De todas formas, la cultura chamánica todavía se practicó por varios grupos étnicos en áreas de Nepal y norte de India, donde no se considera extinguida actualmente, e incluso hay gentes que temen las maldiciones de los chamanes.
En Tíbet, la escuela de Nyingma en particular, mantenía la tradición tántrica de casar a sus sacerdotes, conocidos como Ngakpas (masc.) o Ngakmas/mos (fem.). El Ngakpas se ocupaba de librar a las aldeas de demonios o enfermedades, creando amuletos protectores, realizando los ritos oportunos, etc. Eran despreciados por la jerarquía de los monasterios, que, como en muchas instituciones religiosas convencionales, deseaban preservar sus propias tradiciones, a veces a expensas de otras: dependían de la liberalidad de mecenas que los ayudasen. Esta situación condujo a menudo a un choque entre los pueblos de carácter chamánicos con cultura Ngakpa y el sistema monástico más conservador.
También se practica en las islas de Ryukyu (Okinawa), donde se conocen a los chamanes como nuru, y en algunas otras áreas rurales de Japón. Muchos coreanos todavía creen que el sintoísmo es el resultado de la transformación del chamanismo en religión del estado.
6. África
El desarrollo de los cultos tribales en África, como en tantas partes del mundo, está adscrito muchas veces, si no a un brujo o chamán de la tribu, a una clase sacerdotal que adquiere particular desarrollo como institución. Los sacerdotes oficiales de la comunidad o del grupo, adscritos a los templos y responsables del culto comunitario: el templo tiene un estatus de persona jurídica, muy parecido al de los países occidentales; puede tener posesiones, tierras e incluso servidumbre o esclavos que constituyen su dependencia. Entre las funciones oficiales de los sacerdotes se cuentan ritos de guerra y sacrificios ofrecidos a divinidades marciales. La misión más importante de los sacerdotes radicó, antes de la penetración blanca, en la administración de la justicia. En los Estados más tradicionales suelen utilizarse procedimientos judiciales, tales como las ordalías que consisten en una bebida ponzoñosa preparada ad hoc; si el acusado soporta la prueba, su inocencia queda proclamada. Como la preparación y dosificación del brebaje es tarea del cuerpo sacerdotal, se comprende que de él dependa absolutamente la suerte de los acusados. Las ordalías judiciales constituyen, pues, un importantísimo instrumento de poder en manos de los sacerdotes y a veces de los jefes o reyes a cuyo servicio están.
Los que ejercitan libremente sus prácticas, incluyendo entre ellos lluvieros, curanderos, hechiceros, brujos y adivinos, que actúan a solicitud particular: se dedicaban preferentemente a la terapéutica y a las profecías, y emplean para sus tratamientos un auténtico ritual de chamán.
Además de estos chamanes, en África occidental existe la figura del djeli, un bardo cantante y músico ambulante, que es el depositario de las tradiciones orales, y a veces la única fuente que guarda los acontecimientos históricos. Es una figura que permanece en Mali, Gambia, Guinea y Senegal, entre los pueblos manden, fula, wolof, peul y serer entre otros.
7. América
El "brujo" americano tiene creencias religiosas diversas. Nunca hubo una religión o sistema espiritual común. Aunque muchas de las culturas tienen curadores, ritualistas, cantores, místicos y oradores ningunos de ellos se ajusta exactamente a la definición de chamán.
Muchas de estas religiones indígenas han sido falsificadas burdamente por los observadores y los antropólogos, tomando aspectos superficiales e incluso totalmente erróneos que eran tomados como "más auténticos" que los relatos de los miembros de esas culturas. Se contribuye al error al pensar que las religiones americanas son algo que existió solamente en el pasado, y que se pueden obviar las opiniones de las comunidades nativas.
No todas las comunidades indígenas tienen individuos con un papel específico de mediador con el mundo de los espíritus en nombre de su comunidad. Entre las que tienen esta estructura religiosa, métodos espirituales y creencias pueden tener algunas similitudes, aunque muchas de estas concordancias son debido a las relaciones entre naciones de la misma región o a que las que las políticas gubernamentales post-coloniales mezclaron naciones independientes en las mismas reservas. Esto puede dar la impresión de que hay más uniformidad entre creencias de las que realmente existieron en la antigüedad.
Entre la gente mapuche de Suramérica, sirve a la comunidad como chamán una mujer, llamada Machi, que realiza ceremonias y prepara hierbas para curar enfermedades, expulsar demonios e influenciar sobre el tiempo y la cosecha.
En el inmenso territorio compartido por Argentina (Nordeste), Brasil (Estado do Parana) y Paraguay (Este); cerca de la confluencia de los ríos Iguazú y Paraná habitan los mbyá (hombres del monte o de la selva) que es una etnia guaraní. Sus médicos-shamanes se denominan caraí opy´guá (señor del op´y o recinto ceremonial). Son avanzados (as) curadores físicos y espirituales. Sus rituales de sanación en ocasiones son masivos con la confluencia de los shamanes de muchas comunidades regionales.
En la Amazonia peruana y en las regiones costeras del norte del país, los chamanes se conocen como curanderos. Además del uso de los cactus de San Pedro (Trichocereus pachanoi) para la adivinación y la diagnosis, los curanderos de la costa norte son conocidos en toda la región por sus altares curativos, llamados mesas.
Los hombres medicina navajos, conocidos como "Hatalii", utilizan varios métodos para diagnosticar las dolencias del paciente. Usan herramientas especiales tales como rocas cristalinas, y habilidades tales como trances, acompañados a veces de cánticos. El Hatalii selecciona un canto específico para cada tipo de dolencia. Los curadores navajos tienen que ser capaces de realizar correctamente la ceremonia de comienzo a fin, ya que en caso contrario no surtirá efecto. El entrenamiento de un Hatalii es largo y difícil, casi como un sacerdocio. El aprendiz aprende observando a su maestro, memorizando las palabras de todos los cánticos. En ocasiones, un hombre-medicina no puede aprender todas las ceremonias tradicionales, así que puede optar por especializarse en unas pocas.
En Méxicoo es relevante la supervivencia de elementos y rituales de tipo mágico-religioso de los antiguos grupos indígenas, no sólo en los indígenas actuales sino en los mestizos y blancos que conforman la sociedad mexicana rural y urbana.
En las leyendas de la Tierra del Fuego, el xon tiene habilidades sobrenaturales, por ejemplo puede controlar el tiempo.
Práctica del Chamanismo
En las culturas chamánicas, los brujos juegan un papel similar al de los sacerdotes, aunque con una diferencia esencial, el sacerdote es el miembro social iniciado, instalado ceremonialmente en una organización religiosa reconocida, donde lleva a cabo ciertas funciones como el encargado de una oficina que fue manejada por otros antes que él, mientras que el chamán reconocido como consecuencia de una crisis psicológica personal, porque ha ganado cierto ascendiente entre los suyos.
Un chamán se puede iniciar a causa de una enfermedad grave, porque ha soñado con un rayo o un trueno, o por una experiencia cercana a la muerte, o bien porque se siente llamado a serlo. Hay todo un bagaje de imágenes culturales para experimentar en la iniciación, sin importar el método de inducción. Según Mircea Eliade, tales imágenes incluyen a menudo el viaje al mundo de los espíritus y el conocimiento de los seres que lo habitan, encontrando una guía espiritual, para emerger transformado, a veces con amuletos implantados, como cristales mágicos. Las imágenes de la iniciación hablan generalmente de la transformación y de los poderes concedidos para superar la muerte y renacer.
En algunas sociedades se considera que los poderes chamánicos son hereditarios, mientras que en otras deben ser "llamados" y necesitan un largo entrenamiento. Entre los Chukchis siberianos uno puede comportarse de forma tal que un médico "occidental" quizás caracterizaría como psicópata, pero que los siberianos interpretan como la prueba de la posesión por un espíritu, que le exije al poseso que asuma su vocación de chamán. Entre los Tapirapes suramericanos los chamanes son llamados en sus sueños. En otras sociedades eligen libremente su carrera. En Norteamérica, buscan la comunión con los espíritus a través de una visión, mientras que el shuar suramericano, busca el poder de defender a su familia contra enemigos aprendiendo de otros chamanes. El urarina de la Amazonía peruana tiene un elaborado sistema, afirmado en la consumición ritual de ayahuasca. Junto con impulsos milenarios, el chamanismo del ayahuasca de los urarinas es una característica dominante de esta mal documentada sociedad.
Estas supuestas tradiciones chamánicas también se pueden observar entre los indígenas kuna de Panamá, que confían en poderes y talismanes sagrados para sanar. Los chamanes gozan de una posición privilegiada entre la gente local.
Mal chamánico
La enfermedad del Chamán, también llamada crisis iniciática chamánica, es una crisis psico-espiritual, o un rito del paso, observado entre los chamanes novicios. Marca a menudo el principio de un corto episodio de confusión o disturbios del comportamiento en que el iniciado puede cantar o bailar en una manera poco convencional, o tiene una experiencia de "ser molestado por espíritus". Los síntomas no son considerados como muestras de enfermedad mental por los intérpretes de la cultura chamánica; más bien se interpretan como indicaciones al individuo para que tome el oficio de chamán. El papel significativo de las enfermedades iniciáticas, se puede encontrar en la historia detallada de Chuonnasuan, el último chamán de los tungus en el noreste de China.
Práctica y método
Consiguen el conocimiento y el poder atravesando la frontera entre los mundos, y trayendo el saber de los cielos. Incluso en la sociedad occidental, esta práctica antigua de sanación se recuerda por el uso del caduceo como símbolo de la medicina. El chamán tiene a menudo, o adquiere, las ayudas familiares de entes del mundo de los espíritus; éstos tienen a menudo forma animal, de plantas curativas, o (a veces) de chamanes fallecidos. En muchas sociedades chamánicas, la magia y el conocimiento son mentados con una única palabra, como el término en quechua yachay.
Como las causas de la enfermedad se consideran provenientes del reino espiritual, siendo efecto de espíritus malévolos o brujerías, se utilizan métodos espirituales y físicos para curar. Comúnmente, la voluntad del chamán deberá entrar en el cuerpo del paciente para enfrentarse al espíritu que le enferma, sanándole al expulsar al espíritu infecioso. Muchos chamanes tienen experiencia en el uso de plantas de su zona, y prescriben un régimen herbario como tratamiento. En muchos lugares, aseguran aprender directamente de las plantas, y ser capaces de comprender sus efectos y características curativas solamente después de obtener el permiso de su espíritu- patrón. En Suramérica, se convoca a los espíritus individuales al cantar los llamados icaros; antes de que cada espíritu pueda ser convocado, debe enseñar al chamán su canción. Es corriente el uso de objetos totémicos, como ciertas rocas; estos objetos son necesarios para obtener poderes especiales y un espíritu guía. Tales prácticas son probablemente muy antiguas; circa 368 a dC., Platón escribió en el Fedro que las "primeras profecías fueron las palabras de un roble", y que cada uno que vivió en aquella época encontraba suficiente ayuda "para escuchar a un roble o una piedra, siempre y cuando dijera la verdad".
La creencia en la brujería es frecuente en muchas sociedades chamánicas. Algunos pueblos distinguen entre chamanes que curan y hechiceros que dañan; otros creen que todos los chamanes tienen el poder tanto de la curación como de la muerte; es decir, en algunas sociedades los consideran capaces de dañar. El chamán goza generalmente de gran prestigio en la comunidad, y es reputado por su poder y conocimiento; pero pueden también ser sospechosos de dañar a otros, por lo que son también temidos.
Mientras realiza su trabajo, el chamán se expone a un gran riesgo personal, ya sea del mundo de los espíritus, ya sea de cualquier chamán enemigo o de los medios empleados para alterar su estado de consciencia. Sabe que las plantas usadas puede ser fatales, y el no volver de un viaje astral puede conducir a la muerte física. Por ello repite conjuros para protegerse contra esos peligros, y el uso de las plantas más peligrosas está generalmente ritualizado.
Prácticas chamánicas
Generalmente, los viajes al mundo espiritual se realizan entrando en un trance auto hipnótico o bien por el uso de alucinógenos. Los métodos usados son diversos, y se utilizan a menudo mezclados. Algunos son:
Cánticos,
Ayuno,
Icaros,
Vigilias,
Visiones,
Danzas,
Conjuros,
Uso de las plantas para inducir alteración del estado de consciencia,
Compuestos aromáticos como el incienso,
Datura, cannabis, peyote, setas sicodélicas (llamadas eufemísticamente niños santos),
Los chamanes observan a menudo restricciones dietéticas particulares según su costumbre. Estas abstinencias suelen ser culturales, por ejemplo, la dieta seguida por los chamanes y los aprendices de ayahuasca antes de participar en una ceremonia, incluye alimentos ricos en el triptófano (un precursor biosintético de la serotonina) así como evitar los alimentos ricos en tiramina, que podrían provocar crisis de hipertensión.
Parafernalia
Según lo ya mencionado, las culturas consideradas chamánicas pueden ser muy diferentes. Así, los chamanes pueden usar varias clases de parafernalia. El tambor se usa en muchos pueblos ( Siberia, grupos de esquimales), los bailes, etc.
Mientras que algunas culturas han tenido mayor cantidad de chamanes varones, otros han tenido preferencia por las mujeres. La evidencia arqueológica recientemente hallada en lo que ahora es la República Checa, sugiere que los chamanes del Paleolítico superior eran mujeres.
En algunas sociedades, los chamanes consiguen la identidad de dos espíritus si asumen el vestido y las cualidades del sexo opuesto a una edad temprana, por ejemplo, el hombre que toma el papel de esposa. Esta práctica es común, y se ha encontrado entre los chukchies, dyak del mar, patagonios, araucanos, arapahoes, cheyennes, navajos, pawnees, lakotas y utes, así como muchas otras tribus americanas. De hecho, este doble espíritu chamán está tan extendido que sugiere una práctica muy antigua.
En Corea, casi todos los chamanes son mujeres.
La dualidad y la bisexualidad también se encuentran en los chamanes de Dogon, en Mali (África). Se pueden encontrar referencias sobre este dato en varios trabajos de Malidoma Somé, escritor que nació y fue iniciado allí.
Tuva es la única región en el mundo que tiene el chamanismo como religión oficial. El índice mucho mayor que la media de infección por sífilis de los tuvanos (según los datos de Moscú, 2,5% de la población) se achaca a una tradición chamánica de la república que asegura que la mujer es más fértil si ha tenido una gran cantidad de socios sexuales antes de la boda.
Posición social del Chamán
En algunas culturas, la frontera entre el chamán y el laico es pequeña. Entre los barasana, no hay diferencia absoluta entre los reconocidos como chamanes y los que no lo son. La mayoría de los adultos tienen, a nivel menor, algunas de las habilidades de los chamanes, y realizarán alguna de sus funciones. La diferencia es que el chamán conoce más mitos y entiende mejor su significado, pero la mayoría de los adultos también conocen muchos.
También en muchos grupos esquimales, los laicos tienen experiencias que se atribuyen generalmente a los chamanes: el soñar despierto, ensueños, trances. Es el control sobre los espíritus benéficos lo que caracteriza a los chamanes, los laicos se limitan al uso de amuletos.
Las formas en que el chamán consigue su sustento y participa en la vida diaria pueden variar entre los distintos pueblos. En muchos grupos esquimales, hace servicios para la comunidad y consigue un "precio debido", pero eso es solamente un añadido agradable y no lo suficiente para permitir una actividad a tiempo completo: En su vida diaria, tienen las ocupaciones de cualquier otro miembro del grupo según su sexo, como cazador o ama de casa.
Neochamanismo
El movimiento New Age se ha apropiado de algunas ideas del chamanismo, así como de creencias y prácticas de las religiones de oriente y de distintas culturas indígenas. Como con otras apropiaciones, los seguidores originales de estas tradiciones condenan su uso, considerándolo mal aprendido, superficialmente entendido y mal aplicado.
Hay un esfuerzo en algunos círculos ocultistas y esotéricos para reinventar el chamanismo en una forma moderna, partiendo de la base de un sistema de creencias y de prácticas sintetizadas por Michael Harner a partir de varias religiones indígenas. Harner ha hecho frente a muchas críticas por creer que partes de diversas religiones se pueden sacar de contexto para formar una cierta forma de tradición chamánica universal. Algunos de estos neochamanes también se centran en el uso ritual de alucinógenos, así como en la magia del caos. Alegan que se basan en tradiciones investigadas (o imaginadas) de la Europa antigua, en donde creen que muchas prácticas y sistemas místicos fueron suprimidos por la iglesia cristiana.
Algunos de estos practicantes expresan su deseo de utilizar un sistema que se base sobre sus propias tradiciones ancestrales. Algunos antropólogos han discutido el impacto de tal neochamanismo en las tradiciones americanas indígenas, ya que estos practicantes chamánicos no se llaman a sí mismos chamanes, sino que usan nombres específicos derivados de las viejas tradiciones europeas; el völva (varón) o el seidkona (mujer) de las sagas son un ejemplo.
viernes, 16 de mayo de 2008
Un poco de Historia: Imhotep
En este pequeño artículo, os quiero comentar algo sobre un nombre que estoy seguro de que os suena mucho, debido a las famosas películas: La Momia y El Retorno de la Momia. Me refiero al nombre de Imhotep, el nombre de la susodicha momia. Imhotep, no fue, ni un sacerdote renegado, ni vivió al servicio de Seti I. Aquí os expongo algo sobre su vida y su deificación por parte de los egipcios.
Imhotep, o Imutes, sabio, médico, astrólogo, y el primer arquitecto conocido en la historia (aprox. 2690 - 2610 adC).
Fue Sumo sacerdote de Heliópolis, visir del faraón Necherjet Dyeser (Zoser), y diseñó la Pirámide escalonada de Saqqara, durante la dinastía III.
Es el primer "científico" cuyo nombre nos ha llegado. No sólo era médico, también era arquitecto y astrónomo: esto nos indica que tenía los conocimientos de cálculo y geometría necesarios para dominar estas ciencias.
Los títulos honoríficos atribuidos a Imhotep son:
Tesorero del rey del Bajo Egipto, Primero después del rey del Alto Egipto, Administrador del Gran Palacio, Señor hereditario, Sumo sacerdote de Heliópolis, Imhotep el constructor, escultor, hacedor de vasijas de piedra...
Antes de él, nadie había tenido su nombre inscrito al lado del de un faraón, y en sus títulos no se menciona el de médico, pero sí el de productor de recipientes: quizá sólo constan los que usó para la construcción.
Imhotep está considerado como el fundador de la medicina egipcia, y autor del papiro Edwin Smith acerca de curaciones, dolencias y observaciones anatómicas (aunque este texto probablemente fue escrito alrededor del 1700 adC, con añadidos de otros médicos). En este texto Imhotep recomienda el uso de vahos de opiáceos como anestésico. Describe observaciones anatómicas, el examen, diagnóstico, tratamiento y pronóstico de numerosas heridas con todo detalle. Los tratamientos son racionales, y en un sólo caso se recurre a remedios mágicos. El papiro contiene las primeras descripciones de suturas craneales, de la meninge, la superficie externa del cerebro, del líquido cefalorraquídeo, y de las pulsaciones intracraneanas. Según un grabado de una losa sepulcral en Saqqara, Imhotep preconizaba la aplicación de presión en las arterias carótidas para calmar la cefalea, al disminuir el flujo de sangre al cerebro.
Es citado en el Canto del Arpista, composición literaria datada en el Imperio Medio:
"He oído sentencias de Imutes y de Dyedefhor, que se citan como proverbios...Hazte por tanto el día dichoso, y no te canses nunca de esto".
Canto del Arpista.
La pirámide escalonada de Saqqara necesitó la extracción, transporte y montaje de miles de toneladas de piedra caliza, desafío notable ya que nunca se había utilizado en grandes construcciones, para las que se usaban los ladrillos de adobe, fáciles de hacer y baratos. Un gran problema técnico era el peso de la piedra: Imhotep lo solucionó en parte usando bloques pequeños, más fáciles de transportar y manejar. Por otra parte, las columnas son de adorno o están adosadas a los muros, sin sustentar mucho peso. Es necesario tener en cuenta que en esta época el único metal conocido era el cobre, poco adecuado como herramienta para estos trabajos.
Tuvo que organizar todo el proceso de construcción, controlar el trabajo de cientos de obreros, y realizar la primera ciudad funeraria: rodeada por una muralla de unos mil quinientos metros de perímetro, construyó diferentes edificaciones, como decorado, y en el centro erigió una pirámide de seis gradas con una altura de sesenta metros. A su vez, excavó en la roca del terreno, bajo la pirámide, la que sería la tumba de Dyeser (Zoser) y un conjunto de galerías para almacenar miles de vasijas funerarias grabadas con los nombres de sus predecesores.
Durante siglos, los egipcios consideraron a Imhotep como el dios de la medicina y la sabiduría y se le representa sentado, como a los escribas, con un papiro desplegado sobre sus rodillas, tocado con un casquete.
En el Imperio Nuevo fue venerado como patrón de los escribas y deificado en el periodo tardía de Egipto, para lo cual fue identificado con Nefertum, hijo de Ptah y Nut (o Sejmet). Posteriormente se le vinculó al dios Thot –una práctica común en el Antiguo Egipto.
Su culto principal estaba en Menfis. También fue venerado en Tebas, Filae y Deir el-Medina en la época ptolemaica junto a Hathor, Maat y Amenhotep (hijo de Hapu), otro arquitecto deificado. Su prestigio era tan grande, que su fama llegó hasta los griegos, que lo conocían como Imutes y le asimilaron a su dios Asclepio, el Esculapio romano.
Imhotep ha inspirado diversos personajes de la cultura popular. Pero en la mayoría de casos tan sólo ha sido utilizado su nombre y el origen egipcio, desvirtuando su personalidad real y logros.
Imhotep es un personaje de ficción interpretado por Boris Karloff en la película La Momia (1932). Imhotep es un personaje de ficción interpretado por Arnold Vosloo en la película de La Momia (1999).
El nombre Imhotep era usado por un Goa'uld menor en el episodio “El Guerrero” de la serie Stargete SG-1.
Imhotep es también el nombre del sacerdote en la novela Death Comes as the End de Agatha Christie.
Imhotep, o Imutes, sabio, médico, astrólogo, y el primer arquitecto conocido en la historia (aprox. 2690 - 2610 adC).
Fue Sumo sacerdote de Heliópolis, visir del faraón Necherjet Dyeser (Zoser), y diseñó la Pirámide escalonada de Saqqara, durante la dinastía III.
Es el primer "científico" cuyo nombre nos ha llegado. No sólo era médico, también era arquitecto y astrónomo: esto nos indica que tenía los conocimientos de cálculo y geometría necesarios para dominar estas ciencias.
Los títulos honoríficos atribuidos a Imhotep son:
Tesorero del rey del Bajo Egipto, Primero después del rey del Alto Egipto, Administrador del Gran Palacio, Señor hereditario, Sumo sacerdote de Heliópolis, Imhotep el constructor, escultor, hacedor de vasijas de piedra...
Antes de él, nadie había tenido su nombre inscrito al lado del de un faraón, y en sus títulos no se menciona el de médico, pero sí el de productor de recipientes: quizá sólo constan los que usó para la construcción.
Imhotep está considerado como el fundador de la medicina egipcia, y autor del papiro Edwin Smith acerca de curaciones, dolencias y observaciones anatómicas (aunque este texto probablemente fue escrito alrededor del 1700 adC, con añadidos de otros médicos). En este texto Imhotep recomienda el uso de vahos de opiáceos como anestésico. Describe observaciones anatómicas, el examen, diagnóstico, tratamiento y pronóstico de numerosas heridas con todo detalle. Los tratamientos son racionales, y en un sólo caso se recurre a remedios mágicos. El papiro contiene las primeras descripciones de suturas craneales, de la meninge, la superficie externa del cerebro, del líquido cefalorraquídeo, y de las pulsaciones intracraneanas. Según un grabado de una losa sepulcral en Saqqara, Imhotep preconizaba la aplicación de presión en las arterias carótidas para calmar la cefalea, al disminuir el flujo de sangre al cerebro.
Es citado en el Canto del Arpista, composición literaria datada en el Imperio Medio:
"He oído sentencias de Imutes y de Dyedefhor, que se citan como proverbios...Hazte por tanto el día dichoso, y no te canses nunca de esto".
Canto del Arpista.
La pirámide escalonada de Saqqara necesitó la extracción, transporte y montaje de miles de toneladas de piedra caliza, desafío notable ya que nunca se había utilizado en grandes construcciones, para las que se usaban los ladrillos de adobe, fáciles de hacer y baratos. Un gran problema técnico era el peso de la piedra: Imhotep lo solucionó en parte usando bloques pequeños, más fáciles de transportar y manejar. Por otra parte, las columnas son de adorno o están adosadas a los muros, sin sustentar mucho peso. Es necesario tener en cuenta que en esta época el único metal conocido era el cobre, poco adecuado como herramienta para estos trabajos.
Tuvo que organizar todo el proceso de construcción, controlar el trabajo de cientos de obreros, y realizar la primera ciudad funeraria: rodeada por una muralla de unos mil quinientos metros de perímetro, construyó diferentes edificaciones, como decorado, y en el centro erigió una pirámide de seis gradas con una altura de sesenta metros. A su vez, excavó en la roca del terreno, bajo la pirámide, la que sería la tumba de Dyeser (Zoser) y un conjunto de galerías para almacenar miles de vasijas funerarias grabadas con los nombres de sus predecesores.
Durante siglos, los egipcios consideraron a Imhotep como el dios de la medicina y la sabiduría y se le representa sentado, como a los escribas, con un papiro desplegado sobre sus rodillas, tocado con un casquete.
En el Imperio Nuevo fue venerado como patrón de los escribas y deificado en el periodo tardía de Egipto, para lo cual fue identificado con Nefertum, hijo de Ptah y Nut (o Sejmet). Posteriormente se le vinculó al dios Thot –una práctica común en el Antiguo Egipto.
Su culto principal estaba en Menfis. También fue venerado en Tebas, Filae y Deir el-Medina en la época ptolemaica junto a Hathor, Maat y Amenhotep (hijo de Hapu), otro arquitecto deificado. Su prestigio era tan grande, que su fama llegó hasta los griegos, que lo conocían como Imutes y le asimilaron a su dios Asclepio, el Esculapio romano.
Imhotep ha inspirado diversos personajes de la cultura popular. Pero en la mayoría de casos tan sólo ha sido utilizado su nombre y el origen egipcio, desvirtuando su personalidad real y logros.
Imhotep es un personaje de ficción interpretado por Boris Karloff en la película La Momia (1932). Imhotep es un personaje de ficción interpretado por Arnold Vosloo en la película de La Momia (1999).
El nombre Imhotep era usado por un Goa'uld menor en el episodio “El Guerrero” de la serie Stargete SG-1.
Imhotep es también el nombre del sacerdote en la novela Death Comes as the End de Agatha Christie.
Un poco de Historia: Los Einherjer
Alguna vez he hablado a los miembros de mi Hermandad de WoW sobre los Einherjer, ya que el nombre de uno de mis personajes, Wulbaif, era el nombre de un antiguo jefe vikingo, que al morir en batalla, según su creencia, renacería en el Valhalla, como miembro del ejército de espíritus de los dioses nórdicos. Aquí os explico un poco qué era un Einherjer.
En la mitología nórdica los einherjer o einheriar eran los espíritus de los guerreros que habían muerto en batalla. El nombre significa "armada-de-uno-solo" en nórdico antiguo (en singular sería einheri y la etimología sería de un alemán común aina-harj-arja). Frecuentemente se interpreta como "luchador extraordinario", debido a que cuando estos estaban con vida en la tierra se encontraban en diversos grupos y ejercitos, pero ahora todos ellos estaban en una misma armada de los muertos, como se describe a continuación.
Los vikingos creían que si morían en batalla, eran llevados hasta el Valhalla por las Valkirias, para que se unan al ejército de Einherjer (guerreros muertos) y así, ayuden a los dioses en su lucha contra las criaturas del mal (gigantes, demonios...) en la batalla final del Ragnarok.
En la mitología nórdica los einherjer o einheriar eran los espíritus de los guerreros que habían muerto en batalla. El nombre significa "armada-de-uno-solo" en nórdico antiguo (en singular sería einheri y la etimología sería de un alemán común aina-harj-arja). Frecuentemente se interpreta como "luchador extraordinario", debido a que cuando estos estaban con vida en la tierra se encontraban en diversos grupos y ejercitos, pero ahora todos ellos estaban en una misma armada de los muertos, como se describe a continuación.
Los vikingos creían que si morían en batalla, eran llevados hasta el Valhalla por las Valkirias, para que se unan al ejército de Einherjer (guerreros muertos) y así, ayuden a los dioses en su lucha contra las criaturas del mal (gigantes, demonios...) en la batalla final del Ragnarok.
Un poco de Historia: La Batalla del Paso de las Termópilas
Quizás sea la batalla de la época griega que más me ha atraído desde siempre. El valor de los guerreros espartanos siempre ha sido uno de mis ideales. Aunque he de decir, que en aquella batalla había más griegos provinientes de otras ciudades-estado que no eran Esparta, y que eran más de 300 los que lucharon contra el gran ejército persa del Rey-dios Jerjes I.
La expansión constante de los griegos por el Mediterraneo, tanto oriental como occidental, llevó a crear colonias en las costas de Asia Menor. Estas colonias estaban en territorios controlados por el Imperio Persa que siempre les concedió un elevado grado de autonomía, pero los colonos helenos siempre quisieron la absoluta libertad, se sublevaron contra el poder imperial y obtuvieron algunas victorias iniciales, pero conocían su inferioridad ante el coloso asiático, por lo que pidieron ayuda a los griegos continentales. Pese a que los espartanos se negaron en un principio, los atenienses sí los apoyaron, dando comienzo a las Guerras Médicas.
El soberano persa Jerjes I se propuso terminar con la sublevación de los griegos asiáticos y conquistar Grecia para cortar definitivamente los apoyos que aquellos recibían.
Ante la llegada de los persas a territorio europeo las reacciones fueron diferentes. Atenas quería detener la invasión como fuese y solicitó ayuda a los espartanos para luchar en Maratón (septiembre del 490 adC). Sin embargo, como se ha dicho, el origen del problema residía en las colonias griegas en Asia y Esparta no había fundado ninguna ni tampoco las había ayudado, como se ha indicado, por tanto los lacedemonios (ciudadanos de Esparta) no se sentían implicados, tanto es así que a la Batalla de Maratón no acudieron por estar celebrando unos juegos sagrados, la festividad llamada Carnegia.
Sin embargo, la situación cambió cuando el Gran Rey de Reyes o Dios de Dioses, como era nombrado por los soberanos persas, se presentó frente a la Hélade con su ejército. En ese momento, y ante la necesidad, se unieron las distintas polis griegas que tradicionalmente se habían enfrentado entre ellas haciendo realidad la frase griega de:
Los hombres podrán cansarse de comer, de beber e incluso de hacer el amor; pero no de hacer la guerra.
La primera batalla se libraría en un lugar llamado el Paso de las Termópilas, un angosto desfiladero de unos 12 metros de anchura. Allí esperó a los persas un ejército compuesto por 300 hoplitas espartanos (a los que hay que sumar otros 600 ilotas, pues cada espartano llevaba dos siervos a su servicio), 500 de Tegea, otros 500 de Mantinea, 120 de Orcómeno y 1.000 hoplitas del resto de la Arcadia: 400 de Corinto, 200 de Fliunte, 80 de Micenas, 700 de Tepia y 400 de Tebas, además de 1.000 focenses y todos los locros. Por tanto, los lacedemonios o espartanos constituían una de las fuerzas más pequeñas, pero debido a su reputación y a ser los únicos soldados profesionales, los demás griegos delegaron en ellos de forma espontánea el mando del contingente.
Según las fuentes clásicas griegas, los soldados persas conformaban un ejército que oscilaba entre los 250.000 y el millón de efectivos, Heródoto incluso lo eleva a varios millones de soldados.
Los datos sobre los efectivos griegos la historiografía actual los considera más o menos realistas y, durante muchos años, la cantidad ofrecida por Heródoto sobre los persas no fue puesta en duda. No obstante, a principios del siglo XX el historiador militar Hans Delbrück calculó que la longitud de las columnas para abastecer a una fuerza de combate millonaria sería tan larga que los últimos carros estarían saliendo de Susa cuando los primeros persas llegaran a las Termopilas. Cálculos actuales, comenta Quesada, sitúan la cifra de persas en unos 200.000 o incluso 250.000, un ejército colosal para los medios logísticos de la época.
Se observa la desproporción de las fuerzas enfrentadas; pero lo estrecho del paso anulaba la diferencia numérica y la formación de falange de los helenos les concedía cierta ventaja sobre los persas, equipados con una panoplia mucho más ligera y por tanto menos protectora, además sus largas dory (lanzas de falange, más cortas que las sarisas) podrían ensartar a los enemigos antes incluso de que estos pudieran tocarlos; así había sucedido en la pequeña confrontación de la Batalla de Maratón. Por tanto inicialmente la lucha no tenía por qué ser suicida.
Heródoto de Halicarnaso indica que el más valiente de los griegos fue el espartano Dienekes, pues antes de entablarse el combate dijo a los suyos que le habían dado buenas noticias, que le habían dicho que los arqueros de los persas eran tantos que «sus flechas cubrían el sol» y «volvían el día en noche» y que de este modo, si los persas les tapaban el sol, en lugar de tener que combatir bajo él, podrían luchar a la sombra. Dienekes, y los espartanos en general, consideraban el arco como un arma poco honorable, ya que evadía el enfrentamiento cuerpo a cuerpo.
Se dice que Jerjes I, al toparse con los soldados griegos, pese a la advertencia de Demarato consideró inverosímil que un ejército griego tan pequeño fuese a plantar cara al suyo (Her. VII, 209). Pasaron cuatro días y Jerjes, impaciente, envió un emisario exigiendo a los griegos que entregasen sus armas inmediatamente para no ser aniquilados. Leónidas respondió: «Ven a buscarlas tú mismo». Así dio comienzo la batalla.
Fila tras fila los persas se estrellaron contra las lanzas y escudos espartanos sin que estos cedieran un centímetro. De esta forma, a pesar de la grave desventaja numérica, Leónidas y sus hombres se opusieron a las oleadas de soldados enemigos con un número mínimo de bajas, mientras que las pérdidas de Jerjes —aunque minúsculas en proporción a sus fuerzas— suponían un golpe para la moral de sus tropas. Durante las noches, Leónidas solía decirles a sus hombres: «Jerjes tiene muchos hombres, pero ningún soldado».
Frustrado e impaciente, Jerjes envió al frente a sus diez mil Inmortales, su fuerza de élite, llamados así porque cada vez que un Inmortal caía, otro corría a reemplazarlo, manteniéndose en la cantidad fija de diez mil hombres. Sin embargo, los resultados fueron los mismos. Los persas morían a cientos, la moral del ejército decaía y los griegos no mostraban signos de cansancio. La batalla continuó de esta forma durante tres días. Fue entonces cuando Jerjes, abatido, recibió la ayuda que necesitaba.
Un griego llamado Efialtes (que en griego significa «pesadilla») ofreció mostrarle a Jerjes un paso alternativo que rodeaba el lugar donde estaba Leónidas para acabar con su resistencia de una vez por todas. Sin dudarlo, Jerjes envió un importante número de sus fuerzas por ese paso. Este paso se encontraba defendido por los focios, pero al verse sorprendidos durante la noche por los persas, huyeron al primer contacto, sellando de esta manera la suerte de los defensores de las Termópilas.
El desfiladero de las Termópilas, es un pequeño paso que limitaba en un extremo con el Golfo Maliaco y en otro con los montes Oeta y Calídromo. Comunicaba Lócrida con Tesalia.
Cuando Leónidas detectó la maniobra del enemigo y se dio cuenta de que le atacarían por dos frentes, reunió un consejo de guerra, donde ofreció a los griegos dos opciones: podían irse por mar a Atenas o permanecer en las Termópilas hasta el final. Es en este punto donde Heródoto menciona su creencia de que Leónidas permitiera la marcha de los aliados influenciado por «la consulta previa que, a propósito de aquella guerra, realizaron los espartiatas al Oráculo nada más estallar la misma. La respuesta que recibieron de labios de la Pitia fue que Lacedemón (Esparta) sería devastada por los bárbaros o que su rey moriría. Esa respuesta la dictó a los lacedemonios en versos hexámetros y rezaba así: "Mirad, habitantes de la extensa Esparta, o bien vuestra poderosa y eximia ciudad es arrasada por los descendientes de Perseo, o no lo es; pero, en ese caso, la tierra de Lacedemón llorará la muerte de un rey de la estirpe de Heracles. Pues al invasor no lo detendrá la fuerza de los toros o de los leones, ya que posee la fuerza de Zeus. Proclamo, en fin, que no se detendrá hasta haber devorado a una u otro hasta los huesos".
Quedaron el Rey Leónidas I, los lacedemonios y algunos tebanos. Mientras el resto de la fuerza que había decidido irse se retiraba hacia Atenas, los 300 soldados de la guardia de Leónidas y mil griegos leales (los tespios y los de Tebas) se quedaron a presentar batalla y resistencia hasta el final; la suerte estaba echada. Al despuntar el alba del cuarto día, Leónidas dijo a sus hombres: «Tomad un buen desayuno, puesto que hoy cenaremos en el Hades». Fue tal el ímpetu con el que los espartanos lucharon que Jerjes decidió abatirlos de lejos con sus arqueros para no seguir perdiendo hombres. Leónidas fue alcanzado por una flecha y los últimos espartanos murieron intentando recuperar su cuerpo para que no cayera en manos enemigas.
La batalla duró cinco días y los persas consiguieron derrotar a los temidos espartanos, pero éstos ya habían retrasado notablemente el avance persa, diezmado la moral de su ejército, causando considerables pérdidas y dando tiempo a los demás griegos para evacuar sus ciudades y preparar la defensa.
Paso de las Termópilas. Se cree que la línea de costa en tiempos de la batalla se encontraba donde ahora pasa la carretera, o incluso más cerca de las montañas.
El tiempo durante el que los retuvieron fue bien utilizado para evacuar la ciudad y reunir un gran ejército que después lograría la victoria en la Llanura de Platea por tierra y en la Batalla de Salamina por mar, tras lo cual las aspiraciones persas de dominar la Hélade quedarían deshechas. No obstante, los ejércitos de Jerjes causarían serios daños a las ciudades griegas y muchas de ellas serían quemadas y arrasadas, como le sucedió a la propia Atenas, que fue pasto de las llamas, incluyendo los principales templos de su Acrópolis.
Según algunos historiadores, sólo sobrevivieron dos soldados espartanos de los que habían quedado en Las Termopilas, Alejandro y Antígono de Esparta, quienes vieron la muerte de su rey y tras la lluvia de flechas se escondieron bajo sus escudos para aparentar que estaban muertos. Alejandro, más tarde, fue uno de los mejores guerreros de Esparta, pero no se le recordó como a otros héroes. Tras las Termópilas combatió en Platea, otra vez contra los Persas. Allí murió, tras recibir cuatro flechas en el pecho.
Se cree que ningún griego logró sobrevivir; pero, quizá por el mito espartano o por alguna otra razón, la cultura popular se ha centrado más en el esfuerzo lacedemonio (un 5% de sus fuerzas) que en el de los 700 hoplitas de Tespia, quienes constituían casi el 100% de los hombres útiles. Un ejemplo de este ostracismo popular puede ser la película 300, basada en la novela gráfica del mismo título, en la cual ni siquiera se menciona que los tespios eran la mayoría de las fuerzas ni que también lucharon hasta el fin.
Esta abnegación resulta aún más sobresaliente si tenemos en cuenta el carácter no militarista de su sociedad. En la idiosincrasia espartana, rendirse o huir ante el enemigo resultaba una de las mayores bajezas que un ciudadano podía cometer, tanto es así que las madres lacedemonias decían a sus hijos al entregarles su gran escudo hoplos "vuelve con él o sobre él", eufemismo para decir que victorioso o muerto pero no sin él por haberlo tirado para correr más ligero; los espartanos que lo hacían sufrían un desprecio y abandono terrible; cosa que no les sucedería a los Tespios y pese a todo se quedaron junto a Leónidas.
El sacrificio de los griegos tuvo amplias repercusiones en la Grecia de la Antigüedad. Tal fue su fama que hasta el día de hoy es considerado como uno de los ejemplos máximos de sacrificio ante una tarea imposible, en la cual unos pocos valientes se opusieron a la maquinaria de guerra más poderosa conocida, y dieron sus vidas luchando por su tierra, su honor y su libertad. Es una de las batallas más memorables, decisivas y célebres que presenció el mundo.
La hazaña fue recordada en una lápida conmemorativa escrita por el poeta Simónides y referida por Heródoto (VII 228), que decía así: "Extranjero, informa a los espartanos, que aquí yacemos obedeciendo a sus preceptos".
La expansión constante de los griegos por el Mediterraneo, tanto oriental como occidental, llevó a crear colonias en las costas de Asia Menor. Estas colonias estaban en territorios controlados por el Imperio Persa que siempre les concedió un elevado grado de autonomía, pero los colonos helenos siempre quisieron la absoluta libertad, se sublevaron contra el poder imperial y obtuvieron algunas victorias iniciales, pero conocían su inferioridad ante el coloso asiático, por lo que pidieron ayuda a los griegos continentales. Pese a que los espartanos se negaron en un principio, los atenienses sí los apoyaron, dando comienzo a las Guerras Médicas.
El soberano persa Jerjes I se propuso terminar con la sublevación de los griegos asiáticos y conquistar Grecia para cortar definitivamente los apoyos que aquellos recibían.
Ante la llegada de los persas a territorio europeo las reacciones fueron diferentes. Atenas quería detener la invasión como fuese y solicitó ayuda a los espartanos para luchar en Maratón (septiembre del 490 adC). Sin embargo, como se ha dicho, el origen del problema residía en las colonias griegas en Asia y Esparta no había fundado ninguna ni tampoco las había ayudado, como se ha indicado, por tanto los lacedemonios (ciudadanos de Esparta) no se sentían implicados, tanto es así que a la Batalla de Maratón no acudieron por estar celebrando unos juegos sagrados, la festividad llamada Carnegia.
Sin embargo, la situación cambió cuando el Gran Rey de Reyes o Dios de Dioses, como era nombrado por los soberanos persas, se presentó frente a la Hélade con su ejército. En ese momento, y ante la necesidad, se unieron las distintas polis griegas que tradicionalmente se habían enfrentado entre ellas haciendo realidad la frase griega de:
Los hombres podrán cansarse de comer, de beber e incluso de hacer el amor; pero no de hacer la guerra.
La primera batalla se libraría en un lugar llamado el Paso de las Termópilas, un angosto desfiladero de unos 12 metros de anchura. Allí esperó a los persas un ejército compuesto por 300 hoplitas espartanos (a los que hay que sumar otros 600 ilotas, pues cada espartano llevaba dos siervos a su servicio), 500 de Tegea, otros 500 de Mantinea, 120 de Orcómeno y 1.000 hoplitas del resto de la Arcadia: 400 de Corinto, 200 de Fliunte, 80 de Micenas, 700 de Tepia y 400 de Tebas, además de 1.000 focenses y todos los locros. Por tanto, los lacedemonios o espartanos constituían una de las fuerzas más pequeñas, pero debido a su reputación y a ser los únicos soldados profesionales, los demás griegos delegaron en ellos de forma espontánea el mando del contingente.
Según las fuentes clásicas griegas, los soldados persas conformaban un ejército que oscilaba entre los 250.000 y el millón de efectivos, Heródoto incluso lo eleva a varios millones de soldados.
Los datos sobre los efectivos griegos la historiografía actual los considera más o menos realistas y, durante muchos años, la cantidad ofrecida por Heródoto sobre los persas no fue puesta en duda. No obstante, a principios del siglo XX el historiador militar Hans Delbrück calculó que la longitud de las columnas para abastecer a una fuerza de combate millonaria sería tan larga que los últimos carros estarían saliendo de Susa cuando los primeros persas llegaran a las Termopilas. Cálculos actuales, comenta Quesada, sitúan la cifra de persas en unos 200.000 o incluso 250.000, un ejército colosal para los medios logísticos de la época.
Se observa la desproporción de las fuerzas enfrentadas; pero lo estrecho del paso anulaba la diferencia numérica y la formación de falange de los helenos les concedía cierta ventaja sobre los persas, equipados con una panoplia mucho más ligera y por tanto menos protectora, además sus largas dory (lanzas de falange, más cortas que las sarisas) podrían ensartar a los enemigos antes incluso de que estos pudieran tocarlos; así había sucedido en la pequeña confrontación de la Batalla de Maratón. Por tanto inicialmente la lucha no tenía por qué ser suicida.
Heródoto de Halicarnaso indica que el más valiente de los griegos fue el espartano Dienekes, pues antes de entablarse el combate dijo a los suyos que le habían dado buenas noticias, que le habían dicho que los arqueros de los persas eran tantos que «sus flechas cubrían el sol» y «volvían el día en noche» y que de este modo, si los persas les tapaban el sol, en lugar de tener que combatir bajo él, podrían luchar a la sombra. Dienekes, y los espartanos en general, consideraban el arco como un arma poco honorable, ya que evadía el enfrentamiento cuerpo a cuerpo.
Se dice que Jerjes I, al toparse con los soldados griegos, pese a la advertencia de Demarato consideró inverosímil que un ejército griego tan pequeño fuese a plantar cara al suyo (Her. VII, 209). Pasaron cuatro días y Jerjes, impaciente, envió un emisario exigiendo a los griegos que entregasen sus armas inmediatamente para no ser aniquilados. Leónidas respondió: «Ven a buscarlas tú mismo». Así dio comienzo la batalla.
Fila tras fila los persas se estrellaron contra las lanzas y escudos espartanos sin que estos cedieran un centímetro. De esta forma, a pesar de la grave desventaja numérica, Leónidas y sus hombres se opusieron a las oleadas de soldados enemigos con un número mínimo de bajas, mientras que las pérdidas de Jerjes —aunque minúsculas en proporción a sus fuerzas— suponían un golpe para la moral de sus tropas. Durante las noches, Leónidas solía decirles a sus hombres: «Jerjes tiene muchos hombres, pero ningún soldado».
Frustrado e impaciente, Jerjes envió al frente a sus diez mil Inmortales, su fuerza de élite, llamados así porque cada vez que un Inmortal caía, otro corría a reemplazarlo, manteniéndose en la cantidad fija de diez mil hombres. Sin embargo, los resultados fueron los mismos. Los persas morían a cientos, la moral del ejército decaía y los griegos no mostraban signos de cansancio. La batalla continuó de esta forma durante tres días. Fue entonces cuando Jerjes, abatido, recibió la ayuda que necesitaba.
Un griego llamado Efialtes (que en griego significa «pesadilla») ofreció mostrarle a Jerjes un paso alternativo que rodeaba el lugar donde estaba Leónidas para acabar con su resistencia de una vez por todas. Sin dudarlo, Jerjes envió un importante número de sus fuerzas por ese paso. Este paso se encontraba defendido por los focios, pero al verse sorprendidos durante la noche por los persas, huyeron al primer contacto, sellando de esta manera la suerte de los defensores de las Termópilas.
El desfiladero de las Termópilas, es un pequeño paso que limitaba en un extremo con el Golfo Maliaco y en otro con los montes Oeta y Calídromo. Comunicaba Lócrida con Tesalia.
Cuando Leónidas detectó la maniobra del enemigo y se dio cuenta de que le atacarían por dos frentes, reunió un consejo de guerra, donde ofreció a los griegos dos opciones: podían irse por mar a Atenas o permanecer en las Termópilas hasta el final. Es en este punto donde Heródoto menciona su creencia de que Leónidas permitiera la marcha de los aliados influenciado por «la consulta previa que, a propósito de aquella guerra, realizaron los espartiatas al Oráculo nada más estallar la misma. La respuesta que recibieron de labios de la Pitia fue que Lacedemón (Esparta) sería devastada por los bárbaros o que su rey moriría. Esa respuesta la dictó a los lacedemonios en versos hexámetros y rezaba así: "Mirad, habitantes de la extensa Esparta, o bien vuestra poderosa y eximia ciudad es arrasada por los descendientes de Perseo, o no lo es; pero, en ese caso, la tierra de Lacedemón llorará la muerte de un rey de la estirpe de Heracles. Pues al invasor no lo detendrá la fuerza de los toros o de los leones, ya que posee la fuerza de Zeus. Proclamo, en fin, que no se detendrá hasta haber devorado a una u otro hasta los huesos".
Quedaron el Rey Leónidas I, los lacedemonios y algunos tebanos. Mientras el resto de la fuerza que había decidido irse se retiraba hacia Atenas, los 300 soldados de la guardia de Leónidas y mil griegos leales (los tespios y los de Tebas) se quedaron a presentar batalla y resistencia hasta el final; la suerte estaba echada. Al despuntar el alba del cuarto día, Leónidas dijo a sus hombres: «Tomad un buen desayuno, puesto que hoy cenaremos en el Hades». Fue tal el ímpetu con el que los espartanos lucharon que Jerjes decidió abatirlos de lejos con sus arqueros para no seguir perdiendo hombres. Leónidas fue alcanzado por una flecha y los últimos espartanos murieron intentando recuperar su cuerpo para que no cayera en manos enemigas.
La batalla duró cinco días y los persas consiguieron derrotar a los temidos espartanos, pero éstos ya habían retrasado notablemente el avance persa, diezmado la moral de su ejército, causando considerables pérdidas y dando tiempo a los demás griegos para evacuar sus ciudades y preparar la defensa.
Paso de las Termópilas. Se cree que la línea de costa en tiempos de la batalla se encontraba donde ahora pasa la carretera, o incluso más cerca de las montañas.
El tiempo durante el que los retuvieron fue bien utilizado para evacuar la ciudad y reunir un gran ejército que después lograría la victoria en la Llanura de Platea por tierra y en la Batalla de Salamina por mar, tras lo cual las aspiraciones persas de dominar la Hélade quedarían deshechas. No obstante, los ejércitos de Jerjes causarían serios daños a las ciudades griegas y muchas de ellas serían quemadas y arrasadas, como le sucedió a la propia Atenas, que fue pasto de las llamas, incluyendo los principales templos de su Acrópolis.
Según algunos historiadores, sólo sobrevivieron dos soldados espartanos de los que habían quedado en Las Termopilas, Alejandro y Antígono de Esparta, quienes vieron la muerte de su rey y tras la lluvia de flechas se escondieron bajo sus escudos para aparentar que estaban muertos. Alejandro, más tarde, fue uno de los mejores guerreros de Esparta, pero no se le recordó como a otros héroes. Tras las Termópilas combatió en Platea, otra vez contra los Persas. Allí murió, tras recibir cuatro flechas en el pecho.
Se cree que ningún griego logró sobrevivir; pero, quizá por el mito espartano o por alguna otra razón, la cultura popular se ha centrado más en el esfuerzo lacedemonio (un 5% de sus fuerzas) que en el de los 700 hoplitas de Tespia, quienes constituían casi el 100% de los hombres útiles. Un ejemplo de este ostracismo popular puede ser la película 300, basada en la novela gráfica del mismo título, en la cual ni siquiera se menciona que los tespios eran la mayoría de las fuerzas ni que también lucharon hasta el fin.
Esta abnegación resulta aún más sobresaliente si tenemos en cuenta el carácter no militarista de su sociedad. En la idiosincrasia espartana, rendirse o huir ante el enemigo resultaba una de las mayores bajezas que un ciudadano podía cometer, tanto es así que las madres lacedemonias decían a sus hijos al entregarles su gran escudo hoplos "vuelve con él o sobre él", eufemismo para decir que victorioso o muerto pero no sin él por haberlo tirado para correr más ligero; los espartanos que lo hacían sufrían un desprecio y abandono terrible; cosa que no les sucedería a los Tespios y pese a todo se quedaron junto a Leónidas.
El sacrificio de los griegos tuvo amplias repercusiones en la Grecia de la Antigüedad. Tal fue su fama que hasta el día de hoy es considerado como uno de los ejemplos máximos de sacrificio ante una tarea imposible, en la cual unos pocos valientes se opusieron a la maquinaria de guerra más poderosa conocida, y dieron sus vidas luchando por su tierra, su honor y su libertad. Es una de las batallas más memorables, decisivas y célebres que presenció el mundo.
La hazaña fue recordada en una lápida conmemorativa escrita por el poeta Simónides y referida por Heródoto (VII 228), que decía así: "Extranjero, informa a los espartanos, que aquí yacemos obedeciendo a sus preceptos".
Un poco de Historia
Ya sabéis lo que me gusta la historia, en concreto, la historia antigua, como la civilización griega y romana, la nórdica y la egipcia. Con las entradas tituladas "Un poco de Historia", quiero poner algunos artículos sobre las batallas históricas, culturas, civilizaciones antiguas y mitologías desaparecidas, para daros un poquito de culturilla general.
Anales de la Hermandad: 4. De como Nanai-Shai es salvado por un humano
El cansancio y la pérdida de sangre habían debilitado al grifo durante su vuelo hacia el sur. No recordaba en qué momento había cambiado el rumbo de su vuelo, pero de repente, Nanai-Shai se encontró sobrevolando los pantanos de los Humedales. Su único ojo sano, se cerraba. El grifo se adormecía en pleno vuelo. Luchaba por no dormirse, por resistir, hasta que el cansancio le venció. Cayó en picado sobre los pantanos, sin posibilidad de detener el desastre.
Nurion esperaba con paciencia, de pie sobre su pequeña barca, con la lanza presta, a que uno de los crocoliscos del pantano pasara cerca de él. El joven cazador se dedicaba a cazar los grandes reptiles de los Humedales, para vender su carne y su piel en la ciudad portuaria de Menethil. Había heredado el oficio de su padre y se había convertido en un cazador excelente y en un buen explorador y rastreador, experto en moverse en bosques y pantanos. En silencio, con la lanza levantada, Nurion observó como un crocolisco se acercaba a la barca, sumergido en el agua del pantano. Cuando estuvo lo suficientemente cerca como para no fallar, Nurion lanzó el arma hacia el dorso del reptil. La lanza atravesó su dura piel y su carne, clavándose en el corazón del animal, que en pocos segundos, murió. Su cuerpo inerte, ascendió en el agua, hasta llegar a la superficie, donde un sonriente Nurion le esperaba. Era la segunda pieza que se cobraba aquel día. Uno más, y podría volver a casa para despellejarlos y descuartizarlos para su venta.
Mientras recogía la lanza con la cuerda a la que iba atada, acercando el crocolisco muerto hacia la barca, un estruendo de ramas le distrajo de su tarea. Nurion levantó la mirada, justo a tiempo para ver un extraño y pesado cuerpo caer desde el cielo, rompiendo las ramas de los árboles, hasta estrellarse contra el agua, a pocos metros de él. El cuerpo quedó en la superficie, flotando, sin moverse, mientras varios crocoliscos, alertados por la posibilidad de una nueva presa, se lanzaron al agua. El joven sabía que no tenía mucho tiempo. Olvidando al crocolisco muerto, Nurion acercó la barca con rapidez hacia el cuerpo del agua. Una vez a su lado, cogió una lanza y comenzó a gritar, para distraer a los reptiles que se acercaban a su inesperada presa. Nurion atacó a uno de ellos, clavándole la lanza en la cabeza. El crocolisco se quedó junto a la barca, convulsionándose, mientras la muerte se adueñaba de su cuerpo. El resto de reptiles, viendo que su comida tenía un guardián peligroso, desistieron de avanzar y volvieron a la seguridad de las profundidades del agua.
Nurion observó que el cuerpo que había caído del cielo era un grifo. El joven había oído hablar de ellos, pero nunca había visto ninguno. Sabía que en el reino del norte, los criaban para realizar duros trabajos, pero jamás había tenido uno tan cerca. Nurion no sabía si la criatura habría sobrevivido a la caída, ya que se la veían malherida y magullada por varias zonas de su cuerpo. Aún así, el joven ató una cuerda al grifo y lo acercó con su barca a la orilla. Una vez fuera del agua, Nurion observó que el grifo aún respiraba, pues su poderoso pecho subía y bajaba con el ritmo de su respiración.
Después, volvió al agua para cobrarse sus dos crocoliscos que había matado. Necesitaba llegar a su cabaña en el pantano, allí podría curar al grifo herido y trabajar en los crocoliscos. Su caballo le esperaba cerca, pastando. El joven tendría que improvisar unas parihuelas grandes, para poder llevar al grifo, pues como pudo comprobar por él mismo, pesaba demasiado para subirlo al pequeño carro en el que siempre llevaba sus presas.
En pocos minutos, Nurion cortó varias ramas y un par de troncos, con los que hizo unas parihuelas decentes. Después, ató la cuerda a la silla del caballo y arrastró al grifo durante unos pocos metros, hasta que consiguió situarlo sobre la improvisada camilla. Tras atar la camilla al carro y volver a colocar el caballo en el yugo del mismo, Nurion se dirigió hacia su cabaña.
- No te preocupes, extraña criatura,- dijo Nurion refiriéndose al grifo. Pronto estaremos en mi casa y podré curarte las heridas. Espero que no sea demasiado tarde.
Una vez en la cabaña de Nurion, lo primero que hizo el joven cazador fue sacar todos sus utensilios de primeros auxilios del baúl en el que los guardaba. Con un pequeño cuchillo afilado, Nurion extrajo las flechas que atravesaban el emplumado cuerpo del grifo, lavando las heridas después con agua limpia. Durante un buen rato, cosió con delicadeza todas las heridas del grifo, aplicándoles un extraño ungüento que las protegería de las infecciones. Después, vendó bien las heridas y lavó el rostro del grifo con agua caliente. Hubiera deseado lavar todo su cuerpo, pero al estar el grifo inconsciente, Nurion no podía levantarlo él solo. Tras terminar de curarle, encendió un agradable fuego junto al grifo, para que estuviese caliente, ya que la pérdida de sangre, provocaba la hipotermia, como su padre le había enseñado hacía años.
- Tengo alguna poción de curación,- dijo Nurion, como si el grifo pudiese oírle. Las compro en el mercado de Menethil, pero no sé si te servirán. Nunca oí que se pudiesen utilizar con los animales o con los grifos. Pero con lo que te he hecho, podrás aguantar hasta que lo sepa.
Tras estas palabras, Nurion se dirigió hacia el carro, de donde bajó los tres crocoliscos que había capturado aquel día. Cogiendo un largo cuchillo muy afilado, se dispuso a iniciar la tarea de despellejarlos. La piel de aquellos reptiles haría que al día siguiente, en el mercado de la ciudad, pudiese comprar más víveres y alguna poción más que el grifo pudiese necesitar. La carne serviría para alimentarles y con lo que vendiera, el joven pensaba comprar ropa y algún arma nueva. En aquel momento, Nurion paró lo que estaba haciendo. En realidad, el joven no tenía ni idea de lo que comía un grifo. No sabía si aquella criatura se comería la carne de un crocolisco, cruda o cocinada.
- Mañana tendré que ir a la ciudad. Sé de alguien que me podrá ayudar contigo.
Nurion esperaba con paciencia, de pie sobre su pequeña barca, con la lanza presta, a que uno de los crocoliscos del pantano pasara cerca de él. El joven cazador se dedicaba a cazar los grandes reptiles de los Humedales, para vender su carne y su piel en la ciudad portuaria de Menethil. Había heredado el oficio de su padre y se había convertido en un cazador excelente y en un buen explorador y rastreador, experto en moverse en bosques y pantanos. En silencio, con la lanza levantada, Nurion observó como un crocolisco se acercaba a la barca, sumergido en el agua del pantano. Cuando estuvo lo suficientemente cerca como para no fallar, Nurion lanzó el arma hacia el dorso del reptil. La lanza atravesó su dura piel y su carne, clavándose en el corazón del animal, que en pocos segundos, murió. Su cuerpo inerte, ascendió en el agua, hasta llegar a la superficie, donde un sonriente Nurion le esperaba. Era la segunda pieza que se cobraba aquel día. Uno más, y podría volver a casa para despellejarlos y descuartizarlos para su venta.
Mientras recogía la lanza con la cuerda a la que iba atada, acercando el crocolisco muerto hacia la barca, un estruendo de ramas le distrajo de su tarea. Nurion levantó la mirada, justo a tiempo para ver un extraño y pesado cuerpo caer desde el cielo, rompiendo las ramas de los árboles, hasta estrellarse contra el agua, a pocos metros de él. El cuerpo quedó en la superficie, flotando, sin moverse, mientras varios crocoliscos, alertados por la posibilidad de una nueva presa, se lanzaron al agua. El joven sabía que no tenía mucho tiempo. Olvidando al crocolisco muerto, Nurion acercó la barca con rapidez hacia el cuerpo del agua. Una vez a su lado, cogió una lanza y comenzó a gritar, para distraer a los reptiles que se acercaban a su inesperada presa. Nurion atacó a uno de ellos, clavándole la lanza en la cabeza. El crocolisco se quedó junto a la barca, convulsionándose, mientras la muerte se adueñaba de su cuerpo. El resto de reptiles, viendo que su comida tenía un guardián peligroso, desistieron de avanzar y volvieron a la seguridad de las profundidades del agua.
Nurion observó que el cuerpo que había caído del cielo era un grifo. El joven había oído hablar de ellos, pero nunca había visto ninguno. Sabía que en el reino del norte, los criaban para realizar duros trabajos, pero jamás había tenido uno tan cerca. Nurion no sabía si la criatura habría sobrevivido a la caída, ya que se la veían malherida y magullada por varias zonas de su cuerpo. Aún así, el joven ató una cuerda al grifo y lo acercó con su barca a la orilla. Una vez fuera del agua, Nurion observó que el grifo aún respiraba, pues su poderoso pecho subía y bajaba con el ritmo de su respiración.
Después, volvió al agua para cobrarse sus dos crocoliscos que había matado. Necesitaba llegar a su cabaña en el pantano, allí podría curar al grifo herido y trabajar en los crocoliscos. Su caballo le esperaba cerca, pastando. El joven tendría que improvisar unas parihuelas grandes, para poder llevar al grifo, pues como pudo comprobar por él mismo, pesaba demasiado para subirlo al pequeño carro en el que siempre llevaba sus presas.
En pocos minutos, Nurion cortó varias ramas y un par de troncos, con los que hizo unas parihuelas decentes. Después, ató la cuerda a la silla del caballo y arrastró al grifo durante unos pocos metros, hasta que consiguió situarlo sobre la improvisada camilla. Tras atar la camilla al carro y volver a colocar el caballo en el yugo del mismo, Nurion se dirigió hacia su cabaña.
- No te preocupes, extraña criatura,- dijo Nurion refiriéndose al grifo. Pronto estaremos en mi casa y podré curarte las heridas. Espero que no sea demasiado tarde.
Una vez en la cabaña de Nurion, lo primero que hizo el joven cazador fue sacar todos sus utensilios de primeros auxilios del baúl en el que los guardaba. Con un pequeño cuchillo afilado, Nurion extrajo las flechas que atravesaban el emplumado cuerpo del grifo, lavando las heridas después con agua limpia. Durante un buen rato, cosió con delicadeza todas las heridas del grifo, aplicándoles un extraño ungüento que las protegería de las infecciones. Después, vendó bien las heridas y lavó el rostro del grifo con agua caliente. Hubiera deseado lavar todo su cuerpo, pero al estar el grifo inconsciente, Nurion no podía levantarlo él solo. Tras terminar de curarle, encendió un agradable fuego junto al grifo, para que estuviese caliente, ya que la pérdida de sangre, provocaba la hipotermia, como su padre le había enseñado hacía años.
- Tengo alguna poción de curación,- dijo Nurion, como si el grifo pudiese oírle. Las compro en el mercado de Menethil, pero no sé si te servirán. Nunca oí que se pudiesen utilizar con los animales o con los grifos. Pero con lo que te he hecho, podrás aguantar hasta que lo sepa.
Tras estas palabras, Nurion se dirigió hacia el carro, de donde bajó los tres crocoliscos que había capturado aquel día. Cogiendo un largo cuchillo muy afilado, se dispuso a iniciar la tarea de despellejarlos. La piel de aquellos reptiles haría que al día siguiente, en el mercado de la ciudad, pudiese comprar más víveres y alguna poción más que el grifo pudiese necesitar. La carne serviría para alimentarles y con lo que vendiera, el joven pensaba comprar ropa y algún arma nueva. En aquel momento, Nurion paró lo que estaba haciendo. En realidad, el joven no tenía ni idea de lo que comía un grifo. No sabía si aquella criatura se comería la carne de un crocolisco, cruda o cocinada.
- Mañana tendré que ir a la ciudad. Sé de alguien que me podrá ayudar contigo.
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